|
Laks dijo (parte 1)
En los tiempos que corren, agitados y sin el entorno necesario para
la reflexión y el recogimiento, resulta difícil abordar el tema de la
filosofía, y si se trata de oriente, mucho más complicado aun.
Cuando la filosofía es entendida como un compendio de conocimiento
que abarca el entendimiento humano en sus más diversas facetas,
debemos irremediablemente remitirnos a las fuentes primigenias que
han tratado el tema con profundidad, lo han sometido a la experiencia
interna del ser, y luego, considerando la necesidad de divulgarlo a
todo el mundo, le han dado un orden y una clasificación, obteniendo
así un sistema filosófico apto para el entendimiento humano.
Si hacemos un recorrido por las diversas tendencias filosóficas que
han modificado el rumbo de la humanidad, observamos que todas ellas
proceden de una misma célula, esto es, hacer que el ser humano se
conozca a sí mismo y llegue al máximo de sus posibilidades,
procediendo así conforme su naturaleza interna le va dictando.
Esta naturaleza interna comprende cuatro categorías principales, a
saber: Metafísica, Filosófica, Devocional y Psicológica.
Estas tendencias marcan por cierto en el individuo la forma de unir a
su ser interno y por cualquiera de estos senderos llegar al estado de
sublimación más intensa.
La naturaleza metafísica es expuesta de manera tangible en el Gñana
Yoga de los Hindúes y en el Taoísmo de la cultura China.
Este conocimiento llega por medio de la abstracción mental o
meditación trascendental, confiriéndole al individuo la suficiente
sabiduría para comprender el cómo y el por que de la creación
universal. Este conocimiento es llamado en la cultura Hindú,
Brahmanda. Los chinos le llaman Tao o camino. En este sendero, poco y
nada interviene el intelecto, y la naturaleza material queda
completamente absorbida por la corriente espiritual que fluye en el
individuo desde el Cosmos o Sustancia Real, por lo tanto, el hombre
de temperamento mundano no llega a realizarse por medio de este
sendero.
Luego que el conocimiento trascendental a sido madurado y se le ha
conferido el merecimiento necesario para alcanzar cumbres de
conocimiento absolutamente necesarios para el ser a evolucionar, la
naturaleza filosófica hace su entrada para que el individuo ordene
sus ideas y pensamientos, los realice plenamente y le confiera
argumento necesario a su diario vivir. El sabio Narada realizo un
compendio sobre los aforismos de la devoción, les dio un orden y una
categoría a cada peldaño del sendero y enfatizo el interés necesario
de entregarse por entero a esta forma de aserción divina. Otro
compilador importante es el sabio Patanjali, obtuvo la sabiduría
suficiente como para compendiar los aforismos de Raja Yoga o el
aspecto Psicológico del ser, dando diversas enseñanza para obtener la
absorción ininterrumpida o samadhi. Estos sabios, alcanzando una
comprensión del ser, pensaron de manera piadosa, y comprendieron que
la naturaleza filosófica lo abarca todo, comprendiendo esto,
efectuaron el proceso de depuración adecuada para ofrecerlo a la
humanidad toda y de esta manera evidenciar el profundo amor y el
adecuado compromiso interno que tenían para con Dios y sus semejantes.
Se ha notado en el transcurso de los siglos, que el ser humano se
manifiesta mas abiertamente a través del amor, pasando por las
distintas etapas preliminares hasta llegar a la devoción máxima, o
sea, Dios. Este es el objeto de devoción a tener en cuenta, en
consecuencia, la meta ultima de todo conocimiento. Debemos hacer
notar con evidente claridad a uno de los exponentes máximos de este
sendero, Cristo. Este hizo florecer en sus seguidores el perfume de
la devoción, y la hizo exaltar por la vía del perdón. Como podemos
ver, el sendero de la devoción mas sublime esta identificada con el
Dios personal o Encarnación Divina. Este sistema ascético es
contrario a la forma metafísica que profesa su devoción al Dios
Impersonal o Sustancia Real. Otros exponentes de la naturaleza
devocional son puestos de manifiesto por Rama y Krishna. Esta linea
de perfeccion es seguida por miles de adeptos en todo el mundo y los
mas dignos eruditos dicen que es el sendero indicado para este tiempo
(edad de hierro u oscuridad).
La naturaleza Psicologica es el sendero por el cual el adepto tiene
perfecto conocimiento y dominio de su propia mente. Es de vital
importancia el conocimiento de nuestra mente, pues dominandola
podremos entrar al reino de los cielos. El sendero de la devocion nos
deja a mitad de camino, por mas claridad que tengamos sobre este
particular, si no doblegamos a nuestra mente y no la unimos al
corazon, la iluminacion no se producira y la union definitiva con
Dios quedara trunca. Patanjali y Buddha son los máximos exponentes de
este sendero.
Queda a las claras que el conocimiento trascendental es para todos y
cada cual deberá procurar claridad en su interior para abordar el
camino interno desde su propia naturaleza espiritual. Lo demás queda
librado a la entrega, fuerza de voluntad, amor y Gracia de Dios.
|