Caminos a Dios 

 

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Las acciones de la divinidad

PARTE 1  
El Rey Janaka, incluso mientras cumplía con sus deberes para con el mundo ordinario,como gobernar su reino, y procurar lo necesario para sus súbditos, pudo volver completamente sus pensamientos hacia lo divino. El gran sabio Suka estaba una vez enseñando muchas cosas a sus discípulos. Janaka supo de esto y deseó convertirse en discípulo  de Suka y recibir sus enseñanzas. Se dirigió al bosque, presentó sus respetos a Suka y le pidió que lo aceptara como uno de sus numerosos discípulos y le solicitó permiso para asistir a sus clases. A paritr de ese día, Janaka se portó como uno de
los discípulos. Un día que no llegó a tiempo, Suka no inició sus clases, esperando a que el Rey llegara. Además de eso, les dijo a sus discípulos que estaba posponiendo la clase por esa razón. Cuando les dijo que esperarían hasta que Janaka llegara, ellos empezaron a murmurar entre sí y se decían unos a otros que habían buscado a este gran sabio sólo porque creían que él no concedía importancia especial a los reyes y otras personas poderosas.
Desde aquel día, su fe en el gurú empezó a declinar y empezaron a sentir envidia por el Rey Janaka. Tan pronto como Suka percibió tal sentimiento de
envidia y celos entre sus discípulos, decidió enseñarles una lección. En un momento oportuno hizo creer a todos los alumnos que la ciudad de Mithilapura estaba en llamas. Todos empezaron a pensar en las  consecuencias, en lo que podría pasar en sus casas, y corrieron a la ciudad para salvar lo que pudieran. Sin embargo, Janaka no se mostró inquieto ni se movió de su lugar. Suka le dijo que las llamas parecían haberse extendido hasta el palacio y lo conminó a que fuera y salvara a sus
habitantes.
Janaka sólo sonreía, pensando que la voluntad de Dios se cumpliría y nadie podría cambiarla. Los envidiosos estudiantes que corrieron hacia la
ciudad encontraron que no había ningún fuego y que aquello había sido sólo un engaño. Regresaron y le informaron esto a su Gurú y se sorprendieron de
la estabilidad mental de Janaka. Suka los miró y les dijo que era mejor tener un sólo estudiante disciplinado que muchos que no tenían firmeza de
mente.

Todos ustedes están luchando en este mundo para no ser engañados por la codicia, la envidia, la lujuria, la ira, etc. Sólo Dios es el antídoto
apropiado para apagar este fuego; y ustedes lo están logrando.

Parte 2

Quien conoce a los demás es inteligente; quien se conoce a sí mismo tiene visión interna. Quien conquista a los demás tiene fuerza; quien se conquista a sí mismo es realmente poderoso. Quien sabe cuándo ha obtenido bastante es rico, y quien sigue asiduamente el sendero del Tao es alguien de propósito constante. Quien permanece en el lugar en el que ha encontrado su verdadera casa vive mucho tiempo, y quien muere, pero no perece, goza de la auténtica longevidad.

Sosiego

El maestro le insistía a su discípulo una y otra vez en el sosiego.

- Deja que tu mente se remanse, se tranquilice, se sosiegue.

- Pero ¿qué más? –preguntaba impaciente el discípulo.

- De momento sólo eso.

Y cada día exhortaba al discípulo a que se sosegase, superando toda agitación, y encontrase un estado interno de quietud.

Un día el discípulo, harto ya de recibir siempre la misma instrucción, preguntó:

- Pero ¿por qué consideras tan importante el sosiego?

- Acompáñame –le pidió el maestro.

Lo condujo hasta un estanque y con un palo comenzó a agitar sus aguas. Preguntó: - ¿Puedes ver tu rostro en el agua?

- ¿Cómo lo voy a lograr si el agua está agitada? Así no es posible –protestó el discípulo, pensando que el maestro se burlaba de él.

- De igual manera, mientras estés agitado no podrás ver el rostro de tu Yo Interior.

 

Parte 3
Me cuesta relacionarme con los demás.
	
¿A quién no?
		
Primero trabaja en secreto tu relación con Dios, 
esto te dará la confianza necesaria para 
descubrir en tu prójimo el estímulo necesario para poder 
fluir.
		
¿Qué es puro y qué es impuro?
	
Nadie puede saberlo a ciencia cierta hasta haber 
llegado a un grado de purificación consigo mismo; 
sin embargo, llegado este momento o grado de 
purificación, y pese a que tu visión sobre todas las 
cosas se vuelve pura, la cosa en sí misma puede 
no serlo.
	
¿Por que?

¿O sea que puedo hacer algo impuro aunque yo 
sienta pureza?
		
La purificación es interna y de cada uno, los 
objetos de este universo pueden que no sean del todo 
puros pero el esclarecido ve todo con gran pureza 
dado su estado de iluminación.
	
¿Hablamos de objetos o de acciones?
	
El iluminado queda en un estado de ecuanimidad; 
es decir, no se atormenta por las tristezas  ni se 
embarga de alegría por los placeres.

¿Y en cuanto al placer que conlleva el acto 
sexual?
	
Uno fluye o no. Si realizas la acción, seguro que 
irá impregnada de conflicto; si dejas que fluya 
vas libre porque no eres la hacedora o el hacedor.
	
¿Es una acción o no?
	
El tema es quién es protagonista de la acción.

Es acción del cuerpo.
		
No creo que sea así.
		
Cuando se hace el amor y uno se va limpiando, ya 
no hace, solo fluye como un río en diferentes 
paisajes.

Para mí es sólo un acto sexual.
		
Se deja hacer al cuerpo, y fluye.
	
El sexo tambien implica amor.
	
Uno come con la boca, pero la comida puede 
convertirse en una ofrenda. Uno hace el amor con los 
cuerpos, pero este amor es una ofrenda. El sexo es 
una puerta a Dios, una de tantas.
	
El amor se siente con el corazón.
	
Pero el corazón lo lleva a cada átomo de tu 
cuerpo.
	
¿Una caricia no lleva implícito algo sexual?

No; puedo acariciar a un niño o a otra persona y 
no es sexo, es amor puro.
		
También puedes tener una relación sexual con puro 
amor.	

Ahí radica la diferencia entre relación carnal y 
relación sexual.

En mí reinaba la lujuria; ella gobernaba mi 
accionar hasta que un día desapareció, y no por mi 
voluntad sino porque Dios lo ha querido. Llega un 
punto en que el fruto cae cuando ya no puede asirse 
a la rama.
	
Se dice que la abstinencia y la castidad son las 
mejores vías para purificarse y estar en Dios.
	
Podría ser un camino.

Osho dice que las religiones nos han hecho creer 
que el sexo es algo venenoso y que nos conduce a 
la condena.
Hace un tiempo hablábamos de un fruto que madura. 
¿No es acaso agrio y duro el fruto que está 
verde? ¿Y no es acaso el fruto maduro dulce y 
nutritivo? Así como el fruto maduro debe transcurrir en 
el tiempo, así sucede con el sexo.
Hay una casa donde vive Dios;  tiene puertas 
visibles y otras invisibles,  el sexo es una puerta 
estridente y el ser humano queda fascinado con 
ella pues es atractiva y gigantesca pero pocos la 
traspasan,  es muy grande.
	
¿Qué hay detrás?
	
Detrás de esa puerta está Dios. Entres por donde 
entres hay una puerta angosta llamada castidad y 
detrás también está Dios. Pero no todas las 
puertas son para todo el mundo.
El amor del Padre te lleva siempre de la mano y 
te conduce por todas las formas para que expreses 
su Amor.
	
Unos pueden tener dificultad en una dirección y 
otros en otra.
	
El ego solo quiere saciarse; es como comer. Tú 
puedes comer con pasión hasta quedar saciado, o 
comer para mantener sano el templo de tu cuerpo.

Con amor: Lakshahara  

 

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