|
LO nuevo!!! // Pensemos juntos // Biblioteca gratuita // Consejos espirituales // Cuentos // Enlaces utiles // Conoceme // El foro // Imagenes Sagradas // Mis historias // El portal // Lakshahara // Oraciones // Chat // Preguntando // Juan y Jesus me dijeron... // Las historias con el maestro Lakshahara // ATENCION: nueva seccion VIDEOS del portal |
|
¿Qué haré contigo EGO? Estoy casi seguro que si has comenzado a tratar de transitar la espiritualidad, esta pregunta del título, es tan vigente como si ya has recorrido buena parte del camino. ¿cómo estás ser de Dios? Te agradezco mucho que nuevamente estés aquí, caminando junto a mí, para ver qué hacemos de la vida humana que se nos ha otorgado. Porque así es: se nos concedió el tomar forma humana en este globo llamado Tierra, y esto tiene un por qué. Tú, yo, y cada uno de los que aquí vivimos, queremos saber cuál es nuestra misión. Algunos sueñan con ideales altos, tener un rol importante, otros con ser simplemente padres de familia o buenos hijos, algunos con ser millonarios, otros ermitaños, unos santos, otros ladrones, algunos políticos, otros soldados o policías, otros siervos de Dios, devotos, monjes, o ser nada. Más allá de lo que queramos ser, algo yace ya escrito en un libro cósmico al que no tenemos acceso a menos que se nos otorgue. Lo que sí sé es que ya es tiempo de comenzar a despertar. ¿qué es despertar?¿despertar a qué?¿estoy dormido?¿cuál es este sueño, cuál la realidad?¿estoy consciente?¿experimento algún estado de inconsciencia? Te dejo estas preguntas a ti, pues son muy íntimas, y sería muy útiles que las compartas con todos nosotros en el foro. Léelas varias veces antes de contestar. Anótate tu contestación, reléela y luego medita en lo que has escrito. Si vienes siguiendo las lecturas de estas dos últimas semanas, sabrás que he decidido compartir contigo los procesos de mi mente y de mi espíritu, a través de la situación que le toca vivir a mi cuerpo. Si no sabes de que hablo, te pido que vayas a las lecturas anteriores y luego retomes este punto, para que te pongas al tanto. Habíamos visto que cuando se me comunicó lo que tenía, sentí miedo. La pregunta es: ¿miedo a qué? La primer respuesta es: a que sea cáncer o alguna formación maligna, al sufrimiento, a la enfermedad. Pero vayamos más allá: hablábamos al principio de la página de que hemos obtenido en este planeta forma humana. Esto es la combinación de tres elementos muy notorios y creo yo indiscutibles, que son cuerpo, mente y espíritu. No me interesa en particular nuestra composición sutil y la densa, sino ocuparnos en este caso del plano medio de nuestro ser, llamado mente. El título de esta reflexión semanal es sobre el ego. Te dejo aquí otra nueva pregunta: ¿es lo mismo para ti la mente y el ego?, ¿forma parte uno del otro?, ¿son independientes? Ahí tienes más trabajo de reflexión que hacer, pero no creas que yo ya no lo hago. Al contrario, siempre estas enfermedades llegan a la vida de uno para hacernos ver en qué punto de nuestra evolución mental estamos. Subrayo mental, porque espiritualmente podemos estar en otro punto, y corpórea y temporalmente en otro. Pero la mente querido ser de mi amor, es lo que aquí nos ocupa, y de hecho, creo yo, nos ocupará mientras vivamos en esta Tierra. Los grandes Yoguis, conocedores del espíritu, ¿qué hacen sino mantener a la mente en control y elevar su espíritu de esta forma? ¿contra qué tribulaciones luchaban los grandes santos que no proviniesen de la mente? ¿aún no lucha el mismo ladrón por satisfacer los deseos que vienen de su mente? Todo el Baghavad Gita apunta a este elemento, pues no puede pasar uno de escalón en esta vida si no ha trascendido su mente. La mente de por sí, como me fue dicho por el maestro Johanán, maestro a su vez de Ieoshúa, no es buena ni mala: es un instrumento maravilloso y potente. ¿Quién lo usa? Contesta esto también. Alguien dirige la mente, por lo que no somos entonces la mente. Alguien o algo la enfoca hacia un objetivo. Puedes hacerla mirar hacia los objetos de los sentidos o los deseos, puedes hacerla mirar hacia la idea de Dios, hacia ti mismo, hacia la inercia, hacia el gozo o hacia la fe, y hacia ningún lugar. Pero es como una barca, que sea como sea ya está en el agua desde que naces, y hacia algún sitio se dirige. Es inevitable que surque algún mar, algún océano embravecido o aguas calmas. Depende de la habilidad, experiencia, y cientos de virtudes del timonel, la forma en que lo hará. Otra pregunta: ¿quién es el timonel?, y otra más profunda aún: ¿quién es el capitán?. ESPERA, ESPERA, ESPERA!!!!! No te apresures!!! Sé que por estar leyendo estas páginas, tu primer instinto será responder sin dudas: DIOS ES!!!, pero detente unos instantes, mira la imagen que te presento, y repregúntate: ¿Dios es?. No me malinterpretes, no quiero traer duda a tus convicciones, ni poner a prueba tu fe. No creas eso nunca. Soy como tú, un hombre ¿recuerdas?, por lo que este trabajo de reflexión es tan mío como tuyo. Es posible que arribemos a diferentes conclusiones, o a más dudas, pero creo que esto es navegar esa barca explorando el vasto océano. Dependemos de muchas cosas además de la barca, el timonel y el capitán. ¿las vemos juntos? el mar, el agua que lo forma, los vientos, la noche y el día, la tierra donde amarrar de vez en vez, la calidad de la madera del barco, nuestras provisiones, los mapas, la brújula, etc. ¿Podrías decirme qué es cada una de estas cosas en ti mismo? Hoy si que estamos ejercitando creo yo: no me gusta que pasivamente mires esta página leyendo sólo lo que yo tengo para decirte, sin aportar lo que tú sientes. Es importante compartir. Esto también es amor por Dios. Volvamos ahora a nuestra barca: la mente. Me gusta pensar en una barca pues es sencilla. Pero en realidad, no tenemos siempre una barca: a veces hay sólo un madero flotando, un buque, un velero, un yate, un porta-aviones. Tantas embarcaciones hay como formas mentales. Será pues nuestra embarcación mostrada con la forma que tiene nuestro ego. El ego no es malo si está maduro. Si no lo está, puede llegar a enloquecernos. Recuerdas que cuando te conté lo que vi en la ecografía de mi cuello, hablé de la palabra "terror"? ¿Terror a qué? ¿de dónde provenía ese terror que me azotaba? repasa de nuevo los componentes de navegación de los que hablamos ( capitán, brújula, timonel, barca, océano, etc.) y dime de cuál de ellos proviene el terror. Toda la vida es una constante sucesión de elecciones. Uno elige qué voz escucha, hacia dónde dirige su camino. ¿le hago caso a la fe o al temor? ¿soy libre o me hallo preso de mis miedos? Esto no debe ser autodestructivo, sino a conciencia. Estos momentos en que el dolor nos golpea, sirven inexorablemente para crecer. Hay definitivamente un antes y un después. Allí vemos que el dolor del prójimo, al que consolábamos o sermoneábamos, o le decíamos cómo conducirse frente al dolor, ahora es NUESTRO DOLOR, es intransferible. Y no faltará quien me dirá: pero Vivekamukti! Yo pongo ese dolor en manos de Dios y Él se encargará de aliviarlo! No sé si decir eso es bueno del todo, realmente no lo sé. ¿No será hora de que empecemos a hacernos cargos de nuestro dolor, asumiendo que ha venido para darnos enseñanza, y que permanezcamos fieles a Dios en la fe que nos sostiene, pero que trabajemos sin descanso para domesticar de una buena vez a nuestra mente-ego? Porque a veces, quizá, dejando todo en manos de Dios, nos lavamos las manos, y asumimos que nuestro éxito o fracaso está dictado por su Ley. Y esto no es así. Siempre dije en forma irreductible, y PIDO PERDÓN DE TODO CORAZÓN POR HABER DICHO ESTO EN ESA FORMA, que Dios es quien hace todo. El maestro acaba de enseñarme, el dolor acaba de enseñarme, y la vida que vivo acaba de enseñarme, que esto NO ES ASÍ. Nuestro ego se infiltra, disfraza, y agarra como garrapata de esta idea que utiliza a conveniencia, para que no trabajemos. Quiero que tú y yo nos grabemos a fuego esta frase: UNA PARTE, AUNQUE MÁS NO SEA MÍNIMA, LA DEBEMOS TRABAJAR NOSOTROS. Yo siempre me sonreía cuando mi maestro me decía que yo debía hacer el 50% y que él se encargaba del otro 50%. Yo le decía: tú eres un hermoso ser que me hace creer eso, cuando en realidad tú haces el 99% y yo apenas el 1 %, y cómo lo hago mal, hasta tú debes hacerlo por mí. En cierta forma y en ciertos aspectos, esto era y es una realidad. Pero hay una diferencia entre realidad y certeza. La realidad es un punto de vista que se aplica en ciertas circunstancias, la certeza es parte de la verdad, y ES. Hoy sé con certeza que en lo que concierne a nuestra mente, nosotros debemos hacer el esfuerzo, calzarnos la armadura de Arjuna, e ir a pelear en medio del campo de batalla. Es el ego quien nos espera del otro lado, y si yo me comporto como un niño amoroso, el ego me partirá en mil pedazos. Y eso no está mal. Uno debe aprender a ser un guerrero también. Como me dice el instructor: FRENTE A DIOS SÉ UN NIÑO SI QUIERES, MAS FRENTE AL EGO SÉ UN HOMBRE CON SU ESPADA PRONTA A HERIRLO DE MUERTE. VE Y PELEA. También hubo algo importante que me fue dicho, y me gustaría rescatarlo para todos. Él me dijo: "tú quieres que te proteja, que no permita que nada te pase, mas si yo hago esto ahora, provoco que tu mente cree un nuevo miedo. Tu mente se dirá ¿y que pasará si él deja de protegerme?. Por eso es bueno que yo no te de protección psicológica ni física. Yo me ocupo de tu espíritu. Mas no temas, porque tú puedes y estás preparado para controlar tu mente. ¿Sabes que hace el yogui? Cuando un defecto aparece, contrapone en su mente la virtud. Si le viene el miedo, saca a luz su valentía. Si le viene intolerancia, saca la templanza, si le viene ansiedad saca la paciencia, y así con todo, como hiciste tú la semana pasada, mientras estabas resfriado y hacía mucho frío. Te quedaste semidesnudo, con el cuerpo expuesto al frío, y luego te echaste a la pileta. Vence el terror, no dejes de él ni una migaja, y te prometo que no volverá a aparecer jamás. Y una cosa más: tu mente siempre recuerda las cargas, pero no recuerda que yo le dije dos cosas: yo veré con estos ojos cuando tú te ilumines, y 2do. TE AMO, y eso es una Verdad eterna, es un ramo de flores que te da Dios a ti ahora, y le da a cada hijo en alguna encarnación. Yo estoy en este mundo para ti, y no me iré hasta que te ilumines. Pero no quieras que te proteja psicológicamente, porque si Dios te ama en lo eterno, ¿qué podrá dañarte? ¿una enfermedad del cuerpo? Piensa en Jesús, en Sai Baba, en mí o en quien quieras, pero levántate pensando en Dios y acuéstate con su nombre en tu mente. Disfruta, de una vez por todas, disfruta. Tienes una esposa sencilla que gusta de la misma vida que tú, aman el silencio, la quietud, la calma, eres joven, tienes amigos que te aman, y aún tienes a esta "cosa" que te habla, porque Dios le ha mandado a mirarte de cerca. El trabajo es sólo un accesorio que va solo, como los impuestos, o el dinero, pero tú tienes una vida maravillosa, y deberías darte cuenta de que fuiste tú el que se esforzó por obtenerla. No fue todo Dios. El te dio lo que tú alcanzaste, en parte por esfuerzo, y en parte por Su Gracia como premio a ese esfuerzo. Pero tú te esforzaste, y estoy cansado de que no lo reconozcas, de que me digas: todo lo hace Dios. No seas irreductible. Eres como una espada filosa: cortas, limpias, talas, todo junto. Debes desenvainarla ante tu ego o el de otros, pero no ante tu alma. Deja de ser irreductible. Sólo selo en tu amor por Dios. Disfruta, deja de estar por este tiempo siempre junto a los que padecen. Es tiempo de ocuparte de tu lucha hoy. Ya has hecho bastante por este mundo, ya le has dado tu amor y La Palabra que Dios puso a través de tu maestro Juan. Toma vacaciones del mundo, y ponte de nuevo a trabajar en tu interior. Ya es tiempo, no debe devorarte el ego. Pelea hijo mío, pues tu armadura proviene de tu nombre sagrado." En esa parte estoy hoy, y esto quiero compartir contigo. Cuéntame tú en qué parte estás. Yo iré desnudando para ti mis procesos, porque sé que algo podrás tomar de mi cobardía y de mi valentía. Por el momento, te he dejado unas cuantas preguntas que espero contestes. Nada más por ahora, excepto de nuevo mi agradecimiento, y mi voluntad de servirte. La Luz del Padre guíe tu mente y la ponga a los pies de tu alma. Hasta la semana próxima!!! EL MIEDO A TRASCENDER EL MIEDO Mis amados hermanos de la vida: he compartido todo con ustedes desde el momento en que se lanzó la primer lectura semanal. Por eso justo creo que conozcan todo lo que me atañe como ser humano. Como Internet es un lugar donde no se conoce al otro, donde no se le ve la cara ni la expresión, uno tiende a imaginar, como quien escucha durante años un programa de radio, y al no ver la cara del locutor, va dibujando con la mente un rostro y una expresión. A muchos de Uds. les ha pasado lo mismo conmigo: han visto las palabras de alguien que semana tras semana, les trae nuevas lecturas, habla con Uds. por email, y contesta y hace aportes en el foro. Lamentablemente, muchos no me han creído cuando he dicho que sólo soy una persona como cualquiera, que ha venido a hacer su aprendizaje y esfuerzo al mundo. Algunos hasta han querido verme como un maestro o como un guía, alguien que tenía soluciones mágicas para cualquier problema. Yo me encargué de aclarar esto siempre, que era uno más, que contaba con la gracia especialísima de tener un maestro en la Tierra, pero que lidiaba con las mismas angustias, temores enfermedades, incertidumbres y batallas que cada uno de quienes me veían a través de este portal espiritual. ¿Y porqué hago esta aclaración una vez más? Pues verán. Sucedió algo esta semana que me ha mostrado toda la fiereza del ego y del terror. En uno de los chequeos médicos que me realizaron, apareció una formación que se ha hecho carne en mi garganta. Aún no sé qué es, si es maligno o benigno. Pero más allá de eso, mi mente arremetió contra mí de la peor forma, y de esto que me sucedió quiero que aprendan. No quiero que vean en mí alguien ideal que todo lo puede, con una fe a prueba de lava volcánica. Sentí miedo hermanos de mi alma, y luego terror. Y cada uno de los que ha sentido miedo sabe que todas nuestras creencias flaquean cuando pensamos que vamos a morir. Yo recordé a mi madre, su operación de cáncer de colon, su preinfarto antes de operarla, su terror, a mi maestro acariciándola y diciéndole que repita el nombre de Cristo, pues el dolor era necesario a veces en la vida. Fue así que ayer entre en un grado de desesperación, tuve tanto pánico como no sentía hacía mucho. El maestro y la doctora me hicieron ver que lo preocupante no era esa formación en la garganta, sino mi terror ante algo que aún no conocía. Y esto es cierto: sin saber qué hay aquí en mi cuello, lo primero que se me cruzó por la mente fue la palabra cáncer, luego operación, luego agonía y sufrimiento, y por último muerte. Unos segundos más tarde pensé en Dios, quise un milagro, fui corriendo a la casa del maestro con mi esposa, y esperé que salga de su habitación para que me tranquilice. Lo espectacularmente causal de todo esto es que sucedió justo ahora, que me iba de vacaciones por una semana a descansar. Sí, dije causal, porque estoy ante un evento único kármico. Verán mis queridos, me desnudo ante Uds. para que aprendan de mi humanidad, porque de la única divinidad que deben aprender es de Dios. Si ven virtudes en mí, son del padre, y de poco sirven si yo no las pongo en práctica. Dios me ha dado un hermoso campo que labrar, un vasto y enorme terreno, y herramientas. Pero yo de vez en cuando, como la mayoría, me tiro a descansar, y pasa el tiempo, y no saco las malezas, y las malezas oprimen los sembradíos y los asfixian. Llamativamente, el día martes, tuve un sueño justo antes de despertar. Mi maestro estaba frente a mí en un viejo puente de madera sobre un río. Me miraba fijo, y me decía: "ya estás limpio, es hora de que te ilumines". El agua del río crecía y pasaba sobre el puente, a tal punto que me preocupaba no mantenerme en pie. Más él insistía: "ilumínate!", y yo, preso del terror porque el agua me arrastrase, no concebía como él podía decirme eso en medio de tal peligro. Cuando lo fui a ver ayer, mi esposa le decía: "ayúdalo, porque cree que va a morir, cree tener cáncer. Nada de lo que yo pueda decirle lo tranquiliza, porque creerá más en tu palabra que en la mía". Él dijo lo último que esperaba oír: "Sí, puede ser que tenga cáncer. ¿Y qué con eso? La enfermedad no es esa sino el terror que tiene. Quince años hemos hablado de que debe dejar de sufrir, de tener terror, de que frente a Dios debe ser un niño, pero frente al ego, debe ser Arjuna. Y aún así no pudo enfrentarse a su terror como un hombre. Él es un maravilloso niño, pese a sus 34 años, pero si no se pone su armadura y desenvaina su espada, el ego lo partirá a la mitad, envejecerá de golpe y morirá". Yo estaba más aterrorizado que al principio, mi esposa no sabía como consolarme. El maestro siguió y me dijo: "Crees hijo mío que esto es porque si? Esto se ha hecho carne por causa de tu mente que te vive hostigando. El terror es en un 80% fruto de la crianza que te han dado tus padres, pero esto es el punto límite. Toda la vida has sido rígido, has creído que Dios hacía todo, y se encargaba de todo. y no es así. Dios no se encarga de nuestro temor. De eso te debes encargar tú mismo. Una parte, te guste o no, la debes hacer tú. Tú debes vencer al enemigo. Esa es tu batalla. Dios siempre está a tu lado, pero la enfermedad pertenece a este mundo, es parte de la Maia ilusionante, y muchos perecen por ella. Desenvaina tu espada y repite ahora tu nombre. Crees que porque sí te he dado ese nombre sagrado? Su vibración es lo que tú debes realizar ahora. Vivekamukti, es quien se libera por el discernimiento. El karma está llegando a su fin, el del terror, el del pánico donde la mente hace lo que quiere de ti. Siglos de inteligencia se acumularon en tu ser, y cuando el dolor viene, te aterras!. Saca tu espada! Eres un niño para Dios, pero eres un hombre que no debe permitir que el ego lo mate!. Levántate y elige. la vida es una elección constante. tu vida es hermosa, sencilla, apacible. Tienes a una esposa que te ama, a tus hermanos y a mi que te rodean de amor." En ese momento llegó a la habitación mi hermano Nirmala Shanti, quien junto a su esposa, acostumbra compartir nuestras vacaciones. Él no sabía nada de esta situación, se sentó y escuchó las palabras del maestro. El les dijo a mi esposa y a él: " Es el tiempo en que deben cuidarlo, mimarlo, llenarlo de amor. Hagan que descanse. Siempre vive pensando en los demás, y ahora se ha olvidado de cómo cuidarse él. Oblíguenlo a ser servido. No permitan que él los sirva. No le dejen hacer nada más que disfrutar." Luego me miró, y prosiguió conmigo." Hace quince años que te vengo rogando que disfrutes, que seas feliz. Hoy tienes una bifurcación del camino: o eliges disfrutar, o eliges sufrir por tu enfermedad. O le haces caso a lo que aprendiste o caes derribado por el terror." No crean que fue muy fácil optar. El terror no se ha ido. Sé que mi mente debe ser sometida de una vez por todas, pero mi deber es mostrarles todo. No puedo darles solo lecturas bellas de seres trascendidos e iluminados. ¿no les dije que mi única forma de ayudarles era compartir con Uds. mi camino y mi proceso? Estamos mis hermanos, ante la piedra más grande del camino que transito, y Uds. la tendrán que sortear también en alguna instancia. Me dijo el maestro: " Ahora viene el dolor, aquel que aparece cuando hemos descuidado algún aspecto. Es maravilloso que esto aparezca justo cuando te vas de vacaciones. A partir de hoy: ¿cómo harás para no optar? Deberás ser consciente a cada segundo, deberás discernir, usando tu inteligencia. Tú no meditas como otros, no te pones en loto y te abstraes por horas o días. Tú reflexionas. En tu página de Internet has puesto el Baghavad Gita, y ahora debes ponerlo en práctica. Debes aprender a tolerar el dolor como Cristo debió hacerlo a cada momento, como Buda, como todo ser espiritual. Yo me ocupo de tu espíritu, no de tu mente y tu cuerpo. Tú te debes ocupar de él. Has creído siempre que las verdades que pensabas eran certezas. No has sabido distinguir entre las certezas y los puntos de vista algunas veces. Certezas tiene Jesús, tú tienes puntos de vista irreductibles. Debes abrir ahora cada una de las puertas y ventanas. El terror querrá que te encierres. Yo no puedo hacer nada si tú dejas una sola puerta cerrada. El terror te ha acorralado. ¿Qué harás? Saca la espada hijo! Atácalo con hidalguía. Ni una oración podrá salvarte ahora, porque esto no es gratis. Esto es porque ya mismo debes evolucionar. Esto pasa para ver en qué punto realmente estamos mentalmente. Tu corazón es puro, y amas como pocos amas en este mundo. Pero ahora esto no tiene que ver con el amor, sino con el miedo. Dios está en tu corazón, no en el terror. Tú estás frente al terror, y batallarás sólo contra él. Debes hacer tu él milagro. Si tu madre ha podido, como no podrás tú? Dios empuja nuestra virtud para nuestra batalla, pero no pelea esta batalla que es solo nuestra. Aprende a disfrutar hijo mío, a pesar del dolor. Llévate todo a tus vacaciones, tu terror y tu disfrute. ¿que harás? ¿a quién servirás? Piensa todo el día en esto, relájate, aprende a permitir que otros te sirvan. Cuando vuelvas al médico, no le digas: doctor, qué hago ahora? Dile: doctor,¿qué hacemos?. Deja que él ayude a tu cuerpo. Esto ha sido descubierto a tiempo, y se solucionará, pero lo importante no es eso en tu garganta, sino qué harás con tu miedo. Es hora de que cortes este karma, de que lo partas con tu espada de discernimiento. Demuéstrame que puedes, tú puedes y yo lo afirmo. Nunca te diría que hagas algo que no puedes hacer. Estás lleno de habilidades que otros no tienen, no lo digo para adularte. Pero úsalas! No tienes ya más tiempo!." Me abrazó, me quedé prendido de él como un niño, sollozando, y mi miedo no se fue, porque él no lo quieto, porque él no debe hacerlo. yo debo hacerlo. Y créanme, tengo miedo. Momentos de valentía y momentos de terror. Momentos en los que quiero que esto sea algo pasajero, momentos en que me pregunto qué hice mal, momentos en que pido a Dios, momentos en que me digo: "no me vencerás ego, pues yo soy del Padre, y no tuyo ¿quieres asustarme, quieres matarme? Ataca! pues no te temo, tendrás mi cuerpo pero no a mí! Yo soy del Padre!". Así que hermanitos tan amados, tal como Uds. han atravesado o atravesarán, ahora es tiempo de terminar con el terror. No lo haré de un día para el otro. Soy humano ¿me creen ahora? Por favor, dejen de lado toda fantasía e idealización de mi persona. Vean mi humanidad, porque para eso me he quitado todo: para que me contemplen y aprendan de mi error y mi virtud. Una parte la hacemos nosotros. No pongamos más toda la responsabilidad de nuestros éxitos y fracasos en manos de Dios. Hagámonos cargo de la parte que nos toca, siempre con el norte mirando hacia Él. Me voy una semana al campo, con seres que amo y me aman. Será una dura semana. No sé ni cómo manejaré mi auto con la tensión y los nervios que llevo, pero no puedo encerrarme aquí a ver diagnósticos y cosas que aumenten mi terror. Es tiempo de aprender, tiempo de decidir, tiempo de crecer. Espero que esto que les muestro les sea útil. Si ha servido para que me conozcan más, enhorabuena. Si ha servido para que alguien se desilusione, enhorabuena. Si ha servido para que se autoexaminen, enhorabuena. Todo es útil. Agradezco muchísimo que hayan leído las palabras de esta semana. Espero que continuemos juntos compartiendo el camino. En el foro será bueno que cada quien muestre sus escollos y sus batallas, no sólo el error sino la virtud. Es hora de que todos nos ayudemos, no hablando de lo que "debe ser", ni de lo que dice un "iluminado". Hablemos desde nosotros esta semana, desnudemos nuestra mente. Y que esto sirva para estar más fuertes y conscientes, y no para acobardarnos y sentir que el terror nos puede hacer todo el mal que quiera. Les dejo mi amor, y los espero en la próxima reflexión semanal. A vuestros pies con amor. |
|
Lo nuevo!!! Reflexiones Biblioteca Consejo espiritual Cuentos Links |