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Mis Ataques de panico
Hola amados. Los que sostienen comunicacion mas o menos fluida
conmigo, tal vez ya saben esto. Muchos de nosotros llegamos a un
momento, en que la mente parece enloquecer. Todo estaba bien hasta
que parecio sobrevenir una especie de LOCURA, nos despersonalizamos,m
parecemos desconocernos y creemos que la muerte esta cerca. Sí,
psiquiatricamente y psicologicamente, a estos estados se les denomina
segun su tipo: trastorno de ansiedad, panicos, fobias, etc...
Pero que hay mas alla de eso? Solo dare mi opinion (quiero aclarar
que tengo tratamiento psiquiatrico, y que esto es muy util para
equilibrar la quimica neuronal). La mente es una especie de aparato
de radio ultracomplejo: recibe y emite ondas y vibraciones
constantemente. Pero, contrariamente a lo que muchos creen, por
encima de la mente se halla algo supremo, llamado ALMA o ESPIRITU.
Los niños, los puros, los animales, los santos, escuchan la VOZ del
espiritu como una voz clara y nitida. Pero que sucede con el resto?
Generalmente enferma. Por qué? Porque es una de las pocas maneras que
tiene el ALAM de "hacerse oir". Muchos de vosotros, hasta que no
padecieron, no se aferraron a Dios, o mucho menos, buscaron
desesperadamente LA VERDAD: Asi que funciona, verdad? Esa fuerza y
energia incontenible son como LOS GRITOS DEL ESPIRITU, que clama:
despierta! escucha de una vez! VIVE!!!. Y para ello, el cerebro entra
en una especie de revolucion que la mente es incapaz de absorber por
su pequeñez y limitaciones. Asi que de pronto, un dia vamos caminando
por la calle, y nos sucede algo que es una mezcla de infarto,
descompostura, frio, taquicardia, presion, sudoracion, etc.
Solo quiero decirles esto: SU ALMA ESTA GRITANDO. Con esto no les
digo: solo vayan a Dios, y todo se solucionara. Es mas, mi propio
maestro me dijo: yo me ocupare de tu espiritu, ahora ve a un
psiquiatra que nos ayude con el desorden quimico de tu hermisferio
izquierdo. Y asi fue, y la suma de todas estas cosas, pero por sobre
todo de querer ir hacia Dios, hace que el alma deje de gritar para
HABLAR CLARAMENTE en un idioma totalmente nuevo y desconocido por
ahora. Tambien puede manifestarse con insomnios, o trastornos
obsesivos, o depresiones. Vean al psiquiatra, pero por sobre todo,
dejense abrazar por Dios. No les digo que uds. lo abracen, no sea
cosa que pasado el peligro, LO SUELTEN... No seria la primera vez...
Aun asi, les dejo un texto explicativo de que es un ataque de panico.
A sus pies con amor, Vivekamukti
(esto lo hice porque por lo menos 100 personas que estaban por
iniciar su senda espiritual, comenzaron a padecer esto)
Trastornos de Pánico
La característica fundamental es la presencia de Crisis de Pánico de
severa intensidad y recurrentes, impredecibles y que no se encuentran
relacionadas con ninguna circunstancia en particular (aparentemente
espontáneas), sin factor externo desencadenante, es decir que no son
en respuesta a una situación u objeto temidos (en cuyo caso se
trataría de una Fobia y no de un Trastorno de Pánico).
Estas Crisis (o Ataques) de Pánico, inesperadas y recidivantes,
suelen presentar cuatro o más de los siguientes síntomas:
Miedo intenso a morir o a estar sufriendo un ataque cardíaco o alguna
enfermedad física grave que ponga en riesgo la vida
Miedo intenso a volverse loco o a perder el contro de si mismo
Palpitaciones (percepción del latido cardíaco) o pulsaciones
aceleradas (taquicardia)
Sudoración
Palidez
Temblores o sacudidas musculares
Sensación de ahogo o falta de aire
Opresión en la garganta (sensación de no poder respirar) o en el
pecho
Náuseas, vómitos o molestias y dolores abdominales
Inestabilidad, mareos o desmayos
Sensación de irrealidad (sentir al mundo externo como algo extraño)
Sensación de no ser uno mismo (despersonalización)
Hormigueos (parestesias)
Escalofríos o sensación de sufrir frío intenso
Las crisis se inician bruscamente, alcanzan su máxima intensidad en
los primeros diez minutos y suelen durar menos de una hora. Dejan a
quien las sufre en un estado de total agotamiento psicofísico y con
un gran temor (ansiedad anticipatoria) a volver a padecer una nueva
crisis (miedo al miedo). Este tipo de trastorno es tan traumático de
experimentar que quien lo padece suele cambiar en forma brusca y
desfavorable sus hábitos de vida (no querer salir solo de la casa o
viajar, por ejemplo)
Muchas veces la persona que se encuentra padeciendo una Crisis de
Pánico tiene la necesidad de "salir corriendo" del lugar donde se
encuentra o de consultar urgentemente a un médico en el caso que crea
que se esta muriendo de verdad. Si esta crisis se experimenta por
primera vez en un lugar determinado, un tren o autobús por ejemplo,
suele quedar temor de volver a ese mismo sitio o medio de locomoción,
desarrollándose de este modo una fobia al mismo.
Un paciente que sufría de Crisis de Pánico describió su primera
crisis de la siguiente forma: "Subitamente sentí una oleada de miedo
sin que hubiera razón alguna. El corazón me latía apresuradamente, me
dolía el pecho y se me dificultaba cada vez más respirar. Tenía
mareos, ganas de vomitar, no podía parar de temblar. Sentía que me
iba a morir."
Este trastorno se lo clasifica dentro de las neurosis, no tiene nada
que ver con la locura (psicosis), ni desencadena con el tiempo en un
cuadro de locura. Es importante recalcar esto ya que muchos paciente
que sufren este trastorno, o los familiares del mismo, piensan que se
están volviendo locos. Lo que sí es frecuente es que las personas que
padecen de Trastorno de Pánico desarrollen, si no son tratados a
tiempo y adecuadamente, cuadros de tipo depresivos, fobias múltiples
(especialmente agorafobia) o abuso de sustancias (alcohol o drogas).
Tratamiento:
Gracias a la investigación que se ha llevado a cabo en este campo,
existen varios tratamientos disponibles incluyendo diferentes
medicamentos eficaces y distintas clases de psicoterapia.
Frecuentemente, una combinación de psicoterapia y medicamentos da
buen resultado en más o menos corto tiempo. Por lo tanto, un
tratamiento adecuado para el trastorno causado por pánico puede
prevenir ataques posteriores o hacer éstos menos severos y
frecuentes, lo que trae consigo un gran alivio al 70 o 90 por ciento
de las personas que padecen trastornos causados por pánico.
Además, las personas que padecen trastornos causados por pánico
pueden necesitar tratamientos para otros problemas emocionales. La
depresión se asocia frecuentemente con los trastornos causados por
pánico de la misma manera que el abuso del alcohol o de las drogas.
Recientemente se ha llegado a la conclusión de que el suicidio es más
prevalente entre las personas que sufren trastornos causados por
pánico (casi al mismo nivel que pacientes que padecen de depresión).
Afortunadamente los problemas asociados con los trastornos causados
por pánico así como éstos mismos, pueden resolverse eficazmente.
Síntomas dependientes de la cultura y el sexo
En algunas culturas las Crisis de Pánico pueden caracterizarse por un
intenso temor ante la brujería o la magia. El Trastorno de Pánico se
ha observado en casi todo el mundo gracias a estudios epidemiológicos
generales. El Trastorno de Pánico sin Agorafobia se diagnostica dos
veces más en mujeres que en varones, mientras que esta relación es 3
a 1 para el Trastorno de Pánico con Agorafobia.
Prevalencia
Estudios epidemiológicos elaborados en todo el mundo indican de forma
consistente que la prevalencia del Trastorno de Angustia (con o sin
Agorafobia) se sitúa entre el 1,5 y el 3,5%. Las cifras de
prevalencia anual oscilan entre el 1 y el 2%. Entre un tercio y la
mitad de los individuos diagnosticados de Trastorno de Pánico en la
población general presentan también Agorafobia, si bien esta última
puede observarse todavía más frecuentemente en la población general.
Curso
La edad de inicio del Trastorno de Pánico varía considerablemente, si
bien lo más típico es que el inicio tenga lugar entre el final de la
adolescencia y la mitad de la cuarta década de la vida, lo que podría
indicar una distribución de tipo bimodal, con un pico de incidencia
al final de la adolescencia y otro pico de menor entidad en la mitad
de la cuarta década de la vida. Un número reducido de casos puede
iniciarse en la segunda infancia, y el trastorno también puede
aparecer, aunque es muy poco frecuente, en mayores de 45 años. Las
descripciones retrospectivas que efectúan los individuos visitados en
los centros asistenciales sugieren que el curso típico es de carácter
crónico, con altas y bajas. Algunas personas presentan brotes
episódicos separados por años de remisión, mientras que otras
presentan permanentemente un cuadro sintomático intenso. Aunque la
Agorafobia puede aparecer en cualquier momento, suele hacerlo en el
primer año de las Crisis de Pánico recidivantes. El curso de la
Agorafobia y su relación con el curso de las Crisis de Pánico con
variables. En ocasiones una disminución o remisión de las Crisis de
Pánico o es seguida de cerca por una disminución correspondiente de
la evitación y ansiedad agorafóbicas. Otras veces la Agorafobia
adquiere un carácter crónico independiente de la presencia o ausencia
de Crisis de Pánico. Algunos individuos manifiestan que disminuyen la
frecuencia de las Crisis de Pánico evitando exponerse a ciertas
situaciones. Los estudios de seguimiento efectuados en personas
tratadas en centros de asistencia terciaria (en los que puede haber
un sesgo de selección de los casos con peor pronóstico) sugieren que,
al cabo de 6-10 años de tratamiento, cerca del 30% de los individuos
se encuentra bien, entre el 40 y el 50 han mejorado, pero siguen con
algunos síntomas, y el 20-30% restante sigue igual o incluso peor.
Patrón familiar - Herencia
Los parientes de primer grado de los individuos con Trastorno de
Pánico tienen entre cuatro y siete veces más probabilidades de
presentar este trastorno. Sin embargo, en los centros asistenciales
entre la mitad y las tres cuartas partes de los pacientes con
Trastorno de Pánico no presentan el antecedente de un pariente de
primer grado afectado. Los estudios con gemelos indican una
influencia genética en la aparición del Trastorno de Pánico.
Trastorno de ansiedad generalizada (TAG)
El síntoma fundamental es la ansiedad, que es persistente en el
tiempo (dura más de 6 meses) y generalizada, sobre una amplia gama de
acontecimientos o actividades (como el rendimiento laboral o
escolar), no estando restringida a una situación en particular como
en las fobias.
La ansiedad esta asociada muy frecuentemente a preocupaciones
excesivas (llamada expectación aprensiva). Por ejemplo: miedo a que
algún familiar cercano o la misma persona que sufre este trastorno
puedan tener un accidente, enfermarse o morir. A la persona le
resulta difícil controlar este estado de constante preocupación.
La ansiedad y preocupación se asocian a 3 o más de los siguientes
síntomas:
Nerviosismo, inquietud o impaciencia
Fatigabilidad (cansancio) fácil
Dificultad para concentrarse o poner la mente en blanco
Irritabilidad
Tensión muscular, temblor, cefalea (dolor de cabeza), movimiento de
las piernas e incapacidad para relajarse
Alteraciones del sueño: dificultad para conciliar o mantener el sueño
o sensación al despertarse de sueño no reparador
Sudoración, palpitaciones o taquicardia, problemas
gastrointestinales, sequedad de boca, mareos, hiperventilación
(aumento del número de respiraciones por minuto)
La ansiedad, la preocupación o los síntomas físicos provocan un
malestar significativo o deterioro en las relaciones familiares,
sociales, laborales o de otras áreas importantes de la actividad de
la persona.
Es importante descartar que estos síntomas no sean debidos a la
ingesta de algún tipo de sustancia ansiogénica: cafeína, anfetaminas
o a una enfermedad médica (hipertiroidismo por ej.).
El Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) es mucho más de lo que
una persona normal con ansiedad experimenta en su vida diaria. Son
preocupación y tensión crónicas aún cuando nada parece provocarlas.
El padecer de este trastorno significa anticipar siempre un desastre,
frecuentemente preocupándose excesivamente por la salud, el dinero,
la familia o el trabajo. Sin embargo, a veces, la raíz de la
preocupación es difícil de localizar. El simple hecho de pensar en
pasar el día provoca ansiedad.
Caso Clínico
"Yo siempre pensé que era aprensivo. Me sentía inquieto y no podía
descansar. A veces estas sensaciones iban y venían. Otras veces eran
constantes. Podian durar días. Me preocupaba por la cena que iba a
preparar para la fiesta o cuál sería un magnífico regalo para
alguien. Simplemente no podía dejar nada de lado.
Tenía serios problemas para dormir. Hubo ocasiones en que despertaba
ansioso en la manaña o en la mitad de la noche. Me costaba trabajo
concentrarme aún mientras leía el periódico o una novela. A veces me
sentía un poco mareado. Mi corazón latia apresuradamente o me
golpeaba en el pecho. Esto me preocupaba aún más."
Tratamiento
Muchas personas con Trastornos de Ansiedad Geberalizada pueden
ayudarse con un tratamiento. La terapia para trastornos de ansiedad
frecuentemente incluye medicamentos o formas específicas de
psicoterapia.
Los medicamentos, aunque no son curaciones, pueden ser muy efectivos
para mitigar los síntomas de ansiedad. En la actualidad existen más
medicamentos disponibles que antes para el tratamiento del Trastorno
de Ansiedad Generalizada. De tal manera que, si un medicamento no da
el resultado buscado, generalmente hay otros que se pueden probar.
Además, se están descubriendo nuevos medicamentos para el tratamiento
de los síntomas de ansiedad.
Las investigaciones también han demostrado que la Terapia del
Comportamiento y la Terapia Cognitiva pueden ser efectivas para el
tratamiento del TAG.
En general, los síntomas del TAG tienden a disminuir con la edad. Se
estan llevando a cabo investigaciones para confirmar la efectividad
de otros medicamentos (antidepresivos) para este Trastorno. También
son útiles la técnica de relajación y de retroalimentación
(Biofeedback) para controlar la tensión muscular.
Síntomas dependientes de la cultura, la edad y el sexo
Existen considerables variaciones culturales en cuanto a la expresión
de la ansiedad (p.ej., en algunas culturas la ansiedad se expresa a
través de síntomas predominantes somáticos, y en otras a través de
síntomas cognitivos). Es importante tener en cuenta el contexto
cultural a la hora de evaluar el carácter excesivo de algunas
preocupaciones.
En los niños y adolescentes con trastorno de ansiedad generalizada,
la ansiedad y las preocupaciones suelen hacer referencia al
rendimiento o la competencia en el ámbito escolar o deportivo,
incluso cuando estos individuos no son evaluados por los demás. A
veces la puntualidad es el tema que centra las preocupaciones
excesivas. Otras veces son los fenómenos catastróficos, como los
terremotos o la guerra nuclear. Los niños que presentan el trastorno
pueden mostrarse abiertamente conformistas, perfeccionistas,
inseguros de sí mismos e inclinados a repetir sus trabajos por una
excesiva insatisfacción a la vista de que los resultados no llegan a
la perfección. Al perseguir la aprobación de los demás pueden mostrar
un recelo característico; necesitan asegurarse de forma excesiva de
la calidad de su rendimiento o de otros aspectos que motivan su
preocupación.
El trastorno es ligeramente más frecuente en mujeres que en varones
cuando se estudian muestras de centros asistenciales (aproximadamente
el 55-60% de los diagnósticos se efectúan en mujeres). En estudios
epidemiológicos de población general la relación de sexos es de dos
tercios a favor de las mujeres.
Prevalencia
En muestras de población general la prevalencia anual del trastorno
de ansiedad generalizada se sitúa en el 3% aproximadamente, mientras
que la prevalencia global llega hasta el 5%. En los centros médicos
para trastornos de ansiedad aproximadamente el 12% de los individuos
presenta un trastorno de ansiedad generalizada.
Curso
Muchos individuos con trastornos de ansiedad generalizada se
consideran ansiosos o nerviosos de toda la vida. Aunque más de la
mitad de los que acuden a la consulta manifiestan que el trastorno de
ansiedad generalizada empezó en la segunda infancia o la
adolescencia, no es raro que el trastorno se inicie a partir de los
20 años de edad. El curso es de carácter crónico, pero fluctuante,
con frecuentes agravamientos coincidiendo con períodos de estrés.
Patrón familiar
La ansiedad como rasgo muestra una evidente incidencia familiar. Se
han descrito hallazgos todavía inconsistentes que muestran un patrón
familiar para el trastorno de ansiedad generalizada, aunque la
mayoría de ellos no han sido capaces de demostrar un patrón concreto
de agregación familiar.
Trastornos de ansiedad secundarios
Comprenden:
Ansiedad debida a sustancias
Ansiedad debida a condición o enfermedad médica
Ansiedad secundaria a otro Trastorno Mental
Trastorno adaptativo con estado de ánimo ansioso
Los síntomas son similares a los del Trastorno de ansiedad
generalizado y en algunos casos a los del Trastorno de Pánico.
Ansiedad debida a sustancias
Las causas más comunes son:
Ingesta excesiva de cafeína
Anfetaminas, marihuana, LSD
Ciertos medicamentos
Ansiedad debida a condición o enfermedad médica
Las causas más comunes son:
Hipertiroidismo (hiperfunción tiroidea)
Hiperfunción suprarrenal
Hipoglucemia
Feocromocitoma
Prolapso de la válvula mitral
Ansiedad secundaria a otro Trastorno Mental
Trastorno de pánico (por ej. ansiedad o miedo a padecer una nueva
Crisis de pánico)
Trastorno obsesivo-compulsivo (por ej. ansiedad ante la posibilidad
de ensuciarse o contaminarse)
Fobias (por ej. ansiedad a pasarlo mal en público)
Anorexia nerviosa (por ej. ansiedad provocada por el temor a
engordar)
Un punto especial a destacar la frecuente asociación de síntomas de
ansiedad en pacientes que sufren de Trastornos Depresivos.
Trastorno adaptativo con estado de ánimo ansioso
En los tiempos en que nos toca vivir la ansiedad es un síntoma
psíquico muy frecuente relacionado con el tipo de vida que llevamos,
nuestras relaciones familiares (problemas con la pareja o los hijos),
a nivel académico (problemas en la escuela o universidad) o laboral
(falta de empleo, remuneracion insuficiente, problemas con el jefe) y
otros.
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