 | Participante "A": no sé que viene primero, el conocimiento, el amor, la fe |
 | Participante "B": entonces veamos ¿qué es la fe? |
 | Participante "A": la fe es algo que nos lleva a actuar sin motivo aparente, está
más allá de uno, de todo cálculo; si hubiese cálculo sí habría un motivo. Es un
impulso que nos conduce, razonando no sé porque voy hacia algo que no conozco, una fuerza
y puedo comunicarme con esto, solo a través de esa fe. Cuando hago algo y veo que se
produce un cambio que me hace sentir mejor, aflora la duda |
 | Participante "B": entonces aquí nos encontramos con la fe por un lado y la duda
por el otro ¿De dónde vienen ellas? Son dos fuerzas: la fe que me impulsa que no sé de
dónde viene y la otra fuerza que viene de un objeto |
 | Participante "A": viene de otro lugar, la siento en mi mismo |
 | Participante "B": ¿ y la duda? |
 | Participante "A": es intelectual |
 | Participante "B": y porqué viene la duda? |
 | Participante "A": por temor a dejar las cosas materiales que me atan a este mundo,
tiene allí su nacimiento, miedo a dejar algo que me conviene y no sé si es una
ilusión... |
 | Participante "B": que es lo que no se sabe si es una ilusión: la duda o la fe? |
 | Participante "C": Aquí lo que se está observando es la dualidad, aparece algo que
no sabemos y queremos saber que es subiéndolo a la cabeza y la oleada de pensamientos
produce duda y confusión, entonces se podría determinar qué cosa es ilusoria en este
caso; vemos que hay algo más profundo que la duda que nos pone la mente |
 | Participante "A": como la duda surge del intelecto, no sabe si la fe es ilusoria.
Para el Ser posiblemente no, pero para la mente sí, porque quiere entender y la mente
puede llegar hasta allí nomás, hasta un punto, tiene límites |
 | Participante "B": y la fe tiene límites? |
 | Participante "A": No. Comienza donde termina el limite de la mente |
 | Participante "C": la duda estaría conectada entonces con la mente y la fe con el
corazón. La duda es un pensamiento y la fe es entrega |
 | Participante "A": la duda no es una fuerza |
 | Participante "C": no sé, la duda aparece cuando hay apegos... |
 | Participante "A": la duda es ausencia de fe |
 | Participante "D": no, la duda es natural, nos lleva a pensar y elegir hacia dónde
vamos |
 | Participante "B": Quizás hay distintos tipos de dudas, aquella que es propia de la
mente y nos hace dudar de todo y otra que nos permite discernir entre lo que es lo real y
lo ilusorio... |
 | Participante "C": para discernir entre lo real y lo ilusorio, debemos recordar lo
que hablamos el sábado pasado sobre la veracidad. Hablamos de la fe, de una fuerza y de
la duda, la mente toma la fuerza de la fe y nos hace dudar, y a través de este proceso
mental nos preguntamos si lo que hacemos está bien o mal, pero, en realidad no vamos al
fondo para discernir entre lo verdadero y lo ilusorio, esta duda que me inserta en la
mente la idea de todo aquello que puedo perder o esta fe que viene de adentro y la
desconozco y quién me dice que no sé es la misma mente que originó mi duda Hay un
impulso además que viene con la fe que me lleva hacia aquellas cosas que íntimamente me
hacen bien. Entonces ¿qué podemos hacer con todo esto? |
 | Participante "D": creo, que por lo menos debemos intentar ser veraces |
 | Participante "B": hay manera de darnos cuenta cuando lo somos? Qué es ser veraz? |
 | Participante "D": ser veraz sería comenzar a respetarse a sí mismo, tratando de
observar que es lo mejor para uno |
 | Participante "E": no sería en realidad llegar a la verdad? |
 | Participante "F": para mi sería encontrar un ideal que le haga bien a uno |
 | Participante "A": actuar desde la verdad |
 | Participante "C": Que es actuar desde la verdad? |
 | Participante "B": Que haya autenticidad, quizás ser veraz tenga que ver con lo que
pensamos, decimos y actuamos, por ejemplo a partir de hoy no haré tal cosa porque me hace
mal y dejaré de hacerlo |
 | Participante "C": o sea que el ser veraz podemos verlo a través de nuestras
propias acciones |
 | Participante "A": quiere decir que ser veraz no depende de que sea verdadero o no |
 | Participante "B": dejemos eso para más adelante, tratemos de comenzar con lo más
próximo, siendo morales con nosotros mismos, dándonos cuenta si ponemos en práctica
estas tres cosas y podemos ser auténticos con nosotros mismos, establecer por lo menos
una unidad a través de nuestro accionar. Supongamos que una persona pensó en matar a
otra y así lo hizo ¿esa persona fue veraz? |
 | Participante "C": desde la acción, más allá de que esté bien o mal, sí, actuó
conforme pensaba y hubo un compromiso, supongo que sí |
 | Participante "D": por ejemplo, el hombre común tiene días y días, hay algunos de
ellos en que procedemos de esa manera y otros no |
 | Participante "C": ¿Qué pasa entonces de distinto en esos días? |
 | Participante "D": hay diferencias en los días que no fui veraz, los viví como
perdidos, y eso ocurre en aquellos días que estoy débil y no me conecto con lo que
siento, y termino haciendo lo que quieren los demás. Intimamente uno sabe lo que está
bien y lo que está mal |
 | Participante "B": entonces tenemos que ver de dónde viene la veracidad. ¿Habrá
algo común para todos los hombres, que determine qué está bien o qué está mal para
todos? |
 | Participante "E": allí está la cosa, cuando uno quiere ser veraz, los demás no
lo ven bien |
 | Participante "C": entonces debemos ser veraces con los demás? O sino con quién? |
 | Participante "E": en algún punto si |
 | Participante "D": alguien sabe si hay algo en común? |
 | Participante "B": yo creo que sí, las Encarnaciones nos dicen eso y evidentemente
debe ser así, sino no sentiríamos culpa y no habría conflicto. Una cosa es lo que nos
dice la sociedad y otra lo que el Alma reclama. La manera es siendo veraz y ello a veces
tiene su costo social, toda acción correcta tiene su costo. Miremos que ser veraz es lo
opuesto a autoengañarse y esto último es lo que nos permite estar insertos en el mundo.
La veracidad tiene mucho que ver con la fe y la duda con aquello que nos han impuesto. |
 | Participante "C": por eso es importante no olvidar la acción, nuestro accionar
diario, y si vamos hacia lo que nos gusta o hacia lo que debemos, aunque no sea de nuestro
agrado |
 | Participante "B": entonces la fe sirve para algo? |
 | Participante "E": LA FE ALIMENTA EL SER Y SI UNO NO LO ALIMENTA SERÍA SOLO CUERPO
Y CABEZA, QUIÉN NO LA TIENE VIVE DE LO QUE PIENSA Y PARA EL CUERPO. QUIÉN NO TIENE FE
VIVE LA VIDA QUE EMPIEZA Y TERMINA. LA FE ES UNA Y TIENE QUE VER CON LA ESCENCIA. |
 | Participante "B": hay diferencias entre creer y tener fe, la creencia es por
elección, que nos lleva al fanatismo. La auténtica fe es difícil que nos conduzca hacia
el error, la fe es una cualidad, no es opinable, solo una fuerza que nos conduce a algo |
 | Participante "C": A esto que venimos hablando viene muy bien la parábola
siguiente: " había una
lechera que todos los días debía llevar leche a una posada que estaba al otro lado de un
río, cierto día se le hizo imposible hacerlo ya que quién la cruzaba en bote no había
concurrido al lugar, pasado por allí un brahmín, le dijo mujer, como no puedes hacer
semejante pequeñez cuando nuestro Señor es capaz de cruzar los océanos. Pasaron los
días, y grande fue la sorpresa del brahmín, cuando pasando por el lugar vio a la lechera
que había entregado su mercadería al otro lado del río, desde la orilla le preguntó
como había hecho semejante cosa dado que por el lugar no había botero. La mujer
humildemente respondió que había cruzado el río caminando por sobre las aguas, en ese
momento vio que el brahmín se arremangaba los pantalones he intentaba hacer lo mismo en
el preciso momento que se hundía en las aguas". En esta parábola se ve la fe de la lechera y además la falta de
confianza del brahmín, la lechera tuvo fe en las palabras de quién se las había dicho,
mientras que el brahmín no solo no la tuvo, sino que desconfió de sí mismo. Entonces
debemos preguntarnos ¿tenemos suficiente confianza en nosotros para tomar las decisiones
que tomamos, más allá de los resultados que obtengamos? . |
 | Participante "D": o sea, que antes de la fe debería haber confianza... |
 | Participante "C": no sé, ¿no será que a la duda hay que oponerle confianza? |
 | Participante "G": confianza a veces tenemos y a veces no, lo que cuesta es hacerla
constante. |
 | Participante "B": en la parábola el brahmín quizás tenía confianza, pero le
faltó fe. |
 | Participante "A": la lechera tuvo certeza de que era así y cruzó el río |
 | Participante "B": la lechera tiene certeza porque vino desde su interior, aunque no
lo sabía, y no atendió a su mente que podía ponerle cualquier tipo de escollos. Uno
sabe que Dios existe, no tenemos ni idea de cómo, y en ese caso debe surgir la fe, y para
ello se necesita de la veracidad, es el primer paso de la senda espiritual |
 | Participante "C": ser veraz implica ser consecuente con lo que pensamos y lo que
hacemos, y solo podemos verlo a través de nuestras propias acciones y si esto no se
produce , no desesperarnos y ver qué parte de nosotros prevalece y lo imposibilita |
 | Participante "B": cuando somos coherentes, esto tiene un costo, no pasamos
desapercibidos y a veces, con este proceder es difícil escapar a la crítica o al juicio
de los demás. Nadie llega a Dios sin antes ser veraz |
 | Participante "C": entonces ya podemos hacernos la siguiente pregunta ¿Qué soy?
¿un cuerpo o un Alma? Si vivo en pos de satisfacer el cuerpo es importante que observe
este proceder en mí primero, para después preguntarme si estoy dispuesto a trascenderlo,
y si tengo confianza en mí primero y en los demás para poder hacerlo. Con estas premisas
podemos ver hacia donde está dirigida nuestra veracidad y darnos cuenta , muy de a poco,
qué produce nuestra angustia, placer, alegría ,tristeza, eso que cada uno de nosotros
siente. |