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TODOS SOMOS BUDA...
9 de Agosto de 2003:
Se comienza leyendo un
texto traído por la Participante E,
perteneciente a Osho ("Tú eres Buda..."
 | Participante B: (a Participante E) ¿por qué elegiste este texto de Osho para que leamos hoy? |
 | Participante E: me llegó mucho. Además los chicos aquí hablaban mucho de Osho y
cuando lo leí, sentí que en sí no había nada que aprender. Que en realidad sólo
había que descubrir las cosas, porque uno ya las trae incorporadas. Me di cuenta que todo
queda en mí, y que lo que tengo que dejar en el camino lo debo hacer yo. También a
través de esto confirmé lo que pensaba: el camino era mío, nadie lo hace por
mí, que mi vida era mía y nadie la haría por mí, y en sí, este texto dice eso. |
 | Participante B: y qué se siente al CONFIRMAR las cosas que uno ya siente? |
 | Participante E: un montón de cosas se sienten. Se siente dolor, miedo y alegría. |
 | Participante B: que buena mezcla para una buena torta...Ahora bien: Si somos Budas ¿por
qué estamos casi siempre confundidos? |
 | (Se produce un silencio que siempre aprovecha el participante B para realizar la
onomatopeya del sonido de los grillos en medio de la noche silenciosa) Risas... |
 | Participante E: Porque están los opuestos. Está todo en uno: lo bueno, lo malo, lo
lindo, lo feo. Y siempre tendemos hacia un lado y no vemos todo lo demás |
 | Participante B: o sea que por un lado somos Buda, y por otro somos presa de los
opuestos...Y qué somos de verdad? Cómo sabemos que somos Buda y que no somos alguien que
jamás será Buda? Cómo sabemos que esto que dice este señor Osho es Verdad? Porque
también podría ser una gran y magnifica ilusión no cierta...Cómo reconocemos lo que es
cierto? La anterior vez la Participante G decía que "solamente podemos comprobar las
cosas que son ciertas a través de la experiencia", que cuando uno vive eso, dice:
"en verdad es así". Pero también otros me decían que existe una especie de
intuición, donde decían: siento que esto es así, no sé porqué... y luego lo
confirman, tal como le pasó a la Participante E: cuando leyó este texto. Entonces ahora
tengo un conflicto, porque uno me dice una cosa y otro me dice otra: ¿a quien le creo de
los dos? |
 | Participante E: lo confirmas leyendo pero también lo tenés vos: son las dos cosas,
EXPERIENCIA e INTUICIÓN. Me parece que la intuición te lleva a la experiencia. Vos
decís: este camino está bueno, porque lo intuís. Y después a medida que lo vas
viviendo, lo vas experimentando, te das cuenta de que SÍ es así... |
 | Participante B: (a Participante G) y vos pensas lo mismo que dijiste la otra vez? Porque
sos una persona que hasta ahora tenés un discurso pragmático, Y digo discurso, porque
hay una parte en vos que no es así, en donde vas tomando cosas sin necesidad de
experimentarlas, pero esa parte no es tan consciente. |
 | Participante G: confío en las cosas cuando las experimento. Mientras no las experimento
no confío 100%. Yo no digo que una cosa sea verdad o no: me parece que son realidades de
cada persona. Ni siquiera sé si son verdad ninguna de las dos, sólo sé que es mi
realidad... |
 | Participante B: y en qué confías 100%? |
 | Participante G: en lo que siento. |
 | Participante B: y porqué confiás 100% en lo que sentís? Como sabes que no es un
engaño, una ilusión? |
 | Participante G: confío. No sé si es un engaño o una ilusión. |
 | Participante B: confiás 100%, sin dudas... |
 | Participante G: en lo que siento sí, 100% y sin dudas. Ni siquiera en lo que veo
confío tanto como en lo que siento. |
 | Participante B: eso está bueno. A todos les pasa así? Hay algo en lo que confían
100%? |
 | Participante D: y...los sentimientos también cambian. Hoy se siente una cosa y tal vez
mañana no. |
 | Participante G: yo estoy hablando en el momento del sentimiento. Es un momento: yo
confío en lo que siento en ese momento porque lo SIENTO. Una vez que lo dejé de sentir
ya es un recuerdo. No confío en los recuerdos. Confío 100% en el momento. |
 | Participante A: hay algunos sentimientos que sí y otros que no. Por lo tanto no sé si
en mi caso confío en lo que siento. Ha cosas que siento en las que confío y cosas en las
que desconfío. Confío 100% en algunas cosas que siento... |
 | Participante B: por ejemplo? Y puedes decirme en una taza de té...No hay porqué decir
cosas grandiosas como "confío en Dios" o "en mi fe"... |
 | Participante A: en el camino que estoy transitando. |
 | Participante B: confías 100%: NI UNA SOLA DUDA (en tono segurísimo) |
 | Participante A: mmm...no. |
 | Participante B: entonces no me "sanatees"...(sonriendo) |
 | Participante A: ah, entonces 100% en nada... |
 | Participante D: yo no sé si en nada o confío en algo así como "la reacción del
momento". O sea, cuando uno se está por "caer" tiende a
"agarrarse" de lo que cree verdadero. En ESO confío. En las reacciones
naturales del MOMENTO... |
 | Participante B: ajá...LO QUE ESTÁ en vos... |
 | Participante D: sí, lo que sale NATURLAMENTE |
 | Participante G: la espontaneidad... |
 | Participante D: sí. Es decir, no sé si confío: sé que eso ES lo que ES... |
 | Participante B: es lo único de lo que te podes agarrar en ESE momento... |
 | Participante D: sí |
 | Participante B: nunca te pasó de agarrarte de algo falso cuando estás por caerte? |
 | Participante D: y sí, muchas veces... |
 | Participante B: pero en ese momento confiás en ESO 100%, no interesa si es FALSO o NO
el RESULTADO, vos confiás. |
 | Participante H: yo siento que confío 100% en ciertas vivencias, en cosas que sentí,
que en un momento son 100% sinceras, donde te das cuenta que AHÍ sos quien SOS realmente.
En eso confío. Obviamente no son momentos que duran las 24 hs. del día. Ahora hace mucho
que me cuesta volver a eso. Pero estoy segura más allá de todo lo que haga y de acciones
que realice que tal vez no me ayuden demasiado, a pesar de todo sé que lo que VALE era
ESO. Quizá hasta siento como que "me lo perdí" pero que era ESO. Después
quizá te distraes, pensas otras cosas, te olvidas con el tiempo, pero ESO siempre sigue
estando. Después sucede que en algún momento LO recordás, y seguís teniendo la
convicción de que ES ESO, y de que EN ESO podes confiar REALMENTE... |
 | Participante A: yo por ejemplo, el 1er. día que vi a mi maestro, lo que sentí, lo que
se habló, lo que se movía dentro mío, confío 100%... |
 | Participante B: y al 2do día? |
 | Participante A: y...no sé, pero el primero es la MARCA que está. Puedo ir luego por
donde quiera, pero NUNCA podré decir: eso fue mentira. Si llego a eso, es que estoy
absolutamente dormido intencionalmente, y le pediría a Dios que me "sacrifique en
dicho caso" (sonriendo), pero eso me queda grabado como que es una VERDAD TOTAL. Pero
hay otras cosas en las que confié, antes de conocer al maestro... |
 | Participante B: hay un antes y un después del maestro? O hay una continuación? |
 | Participante A: en mi caso sí, sin duda. También hay una continuación. No es que
venía todo obscuro y de repente se hizo la Luz. Es más bien como que estaba subiendo una
montaña, y de pronto llegué a un "ASCENSOR". |
 | Participante B: pregunto esto porque hoy antes de que llegasen todos hablábamos con el
Participante D de que "la duda es natural en la mente del hombre". Tal vez
deberíamos aceptar que probablemente muera en este cuerpo con la duda a cuestas. La duda
es un componente de la mente material: bien usado ayudo a investigar más y mal usado nos
ayuda a desconfiar. Siempre depende de hacia dónde apuntemos los instrumentos: para eso
nos servirá. Pero de hecho, uno puede SENTIR como Uds. dicen y como se sabe, que DIOS
EXISTE, y después LA MENTE puede ponerle DUDAS a eso. Aún así, DIOS EXISTE. No es malo
que existan dudas. Yo creo que cuando uno conoce a un maestro, cuando se tiene un amigo,
cuando uno SIENTE que algo es ASÍ y no hay nada que hacerle, naturalmente una parte de la
mente que estaba un poco inquieta tiende a depositar DUDAS. Comienza a decir: no será
así? No será que estoy creyendo en una ILUSIÓN? Más allá de eso, hay cosas que SON.
Podemos argumentar, agregar cosas encima, "decorarla", pero esas cosas ESTÁN y
es ASÍ. Me parece que debemos desmitificar las cosas que vemos como "buenas" o
"malas". Sino vamos a pensar que la duda es mala. Por ejemplo, esta vez que nos
fuimos con el Participante C de vacaciones había una diferencia respecto de la vez pasada
que estuvimos en ese mismo lugar. Yo no podía disfrutar ni de una plantita, por un
montón de cosas y procesos propios, pero en alguna oportunidad, desconfiaba de que una
planta sea una planta. Esta vez disfruté con mucha sencillez. Y me dije ¿qué cambió?.
Porque la duda SIGUE estando, la que la mente pone sobre el mundo pensando en si esto es
REAL o NO, sigue allí. Pero disfrutar de algo diciendo: bueno, no importa que esté la
duda. Es un componente que esta ahí, y uno puede usarlo o no. |
 | Participante D: a mí me empezó a pasar eso. Comencé a poner en práctica eso que una
vez me dijo el maestro: "en el cielo hay nubes. Déjalas pasar...Ya saldrá el
sol...y luego volverán a pasar las nubes". Entonces comienza a pasar eso que estás
diciendo: se puede disfrutar aún de los momentos nublados, no te quedás con el dolor.
Esto es real. No sé si llegó porque hice algo yo o porque llegó el conocimiento, pero
desde que sucedió eso, todo tiene otro sabor, otro matiz. Sin duda, la cosa cambia cuando
conoces a un maestro...eso es verdad. Y yo creo con respecto a lo de que somos Buda (en
referencia al texto leído de Osho), que Lo tenemos dentro, que tal vez lo que nos sirve
es Su ejemplo. El ejemplo de Buda ayuda a despertar a nuestro Buda, nada más que eso. Ver
como una persona que se DESAPEGA de todo, puede SER FELIZ, y disfrutar bajo un árbol. A
ese Buda creo que es al que tendríamos que DESPERTAR, y eso lo tenemos TODOS. Hay muchos
"cabezones" que creen no tenerlo, pero sí, ¿por qué no lo tendríamos? |
 | Participante B: no sé, sólo estoy preguntando. Hoy vine "preguntón".
Participante C vino callado y yo preguntón (risas) |
 | Participante E: para mí sí ESTÁ en TODOS... |
 | Participante B: en Hitler había un Buda también? |
 | Participante E y Participante D: sí, claro. |
 | Participante D: sólo que no le daba cabida |
 | Participante E: hay gente que le da miedo, y por el miedo no Lo quiere ver. Yo esto lo
veo todos los días con la gente que conozco. Por un lado me preguntan si estoy yendo a
una secta, y por el otro dicen: mira que bueno lo que dice! Por un lado les hace bien, y
por el otro tienen MIEDO de enfrentarse con lo que les pasa a ellos. |
 | Participante B: aún así algo les pasa, y eso es bueno. |
 | Participante E: y hay gente que te mira como si estuvieses loco. |
 | Participante B: vamos Participante C, hablá! No te puedo ver así! (risas) |
 | Participante C: no puedo... (como saliendo de un letargo contemplativo) no me sale
nada...(muchas risas). Sí, yo creo que al Buda lo tenemos todos, y siempre estamos
buscando afuera. Y es verdad lo que dicen de que Hitler también tenía a Buda, pero
¿qué lo dominó a Hitler? |
 | Participante D: los deseos... |
 | Participante A: la ilusión... |
 | Participante C: entonces qué sería estar despegado, qué sería "estar
despierto"? |
 | Participante A: siendo Buda |
 | Participante C: ser Buda "suena" bárbaro. Pero cómo? |
 | Participante B: claro! Ser Buda es maravilloso! Ser iluminado, pero ¿cómo? |
 | Participante C: cómo nos damos cuenta en lo cotidiano? Cómo lo concretizamos a esto
tan abstracto? |
 | Participante A: conociéndonos |
 | Participante D: llevando una vida sencilla |
 | Participante B: muchos preceptos, pero nadie me dice
nada...(comenta irónicamente esperando reacciones) |
 | Participante A: para mí el conocerse es totalmente concreto, no es un precepto |
 | Participante B: entonces decime el "cómo". Cómo te conoces? |
 | Participante A: ehh...ehhh...(reitera mientras Participante D rie)...Observándonos,
como actuamos, lo que pensamos y lo que hacemos...observándolo todo. También como decía
alguien la charla pasada, observando a los demás para aprender, de acuerdo a lo que
hacen, lo que dicen... |
 | Participante B: saben porqué pregunto mucho esto? Porque estos diálogos que estamos
teniendo son leídas por muchas personas en el mundo que no tienen quizá acceso a charlar
entre varios de estos temas tal como nosotros lo hacemos. Hay personas que están muy
solas en el mundo... |
 | Participante A: pues que vengan! |
 | Participante B: hay un tema aquí cuando uno lee frases tales como: "debe uno
conocerse a sí mismo" o "debe uno ser testigo". Todo eso está muy bien,
pero me sucedía lo mismo que al leer la Biblia en un punto donde Cristo decía:
"tienes que amar a tu enemigo como a ti mismo...". Lo que dice es una VERDAD, y
es un precepto. Significa: Esto tiene que SER ASÍ. Se nos muestra una meta, pero falta el
"proceso". En muchas de las escrituras fueron quitadas (muchas veces
intencionalmente) ciertas palabras que explicaban el "CÓMO". En las enseñanzas
de Buda también hay preceptos, y estos a veces suelen ser muy INALCANZABLES. Si se le
dice a una persona: abandona TODO y ponte a observar en silencio bajo un árbol, nos
daremos cuenta que para la mayoría de las personas estas cuestiones son impracticables.
Por eso les pregunto mucho, porque cada uno de ustedes, de acuerdo a su propia forma,
están viviendo el proceso de conocerse. |
 | Participante A: También uno debe conocerse a través de los deseos, las ambiciones que
uno tiene. Saber las actividades que hago, porqué las hago; si espero lograr algo,
porqué espero lograrlo, qué es lo que espero lograr... |
 | Participante B: o sea que todo el tiempo hay que preguntarse cosas? |
 | Participante D: No, yo tengo otra manera. Por ejemplo: hacer 10 minutos de silencio por
día, nada más que eso. Y que tu mente divague en esos diez minutos por donde quiera.
Este es un método que me dieron a mí, y uno bien puede imponerse diez minutos de soledad
en un lugar. Ahí las cosas empiezan a aparecer... |
 | Participante C: les hago una pregunta a ambos (Participante A y Participante D) porque
aquí se ven dos métodos: en quién tienen que CONFIAR? |
 | Participante D: en Dios. |
 | Participante A: lo mismo digo. |
 | Participante C: entonces pregunto aquello que Participante B decía en un principio:
¿hay confianza en UNO MISMO? |
 | Participante A: yo iba a decir cuando se me preguntó en que confío 100%, que me
GUSTARÍA confiar en mí mismo. Pero la verdad es que no es así. El maestro me ha dicho
un par de veces: "me sucede que estoy SOLO ante ti...Porque veo que SÓLO yo confío
en ti". Esto es verdad: muchas veces confío más en él que en mí, porque me hice
hacer cosas tan dañinas para mí, estando convencido de que eran buenísimas...igual eso
ha cambiado. He empezado a confiar en lo que veo y en lo que siento... |
 | Participante B: antes puse el ejemplo de Hitler. ¿Uds. creen que Hitler no confiaba
100% en lo que hacía? |
 | Participante E: sí, confiaba en él totalmente. |
 | Participante B: cuál es la diferencia entonces? ¿cómo es que no elige ir hacia Dios o
hacia su opuesto? Hablamos también de confianza. El era un ser que pensaba muy bien en lo
que hacía, no era un inconsciente... |
 | Participante A: por eso yo dije antes que yo no confiaba en mí. Si hace 5 o 7 años
atrás me preguntabas si yo confiaba en mí, yo te decía que sí. Yo era mi
"ÍDOLO". Pero después descubrí que no era yo el que estaba actuando, por lo
que dejé de confiar en mí. A la vez, comencé a confiar en "otra cosa" que no
sé bien qué era... |
 | Participante C: y dónde estaba esa otra cosa en la que vos confiabas? |
 | Participante A: y era yo. Es decir: yo confiaba en lo que "creía que era yo". |
 | Participante B: nosotros tenemos una imagen de nosotros mismos. Hasta un momento
determinado de nuestra vidas pensamos que somos fulanito, menganito, juanita, etc., y
llega un momento en que esa imagen se empieza a diluir, se nos viene el
"castillo" abajo, y preguntamos ¿pero qué somos en verdad? ESA DUDA es muy
diferente a la DUDA de la DESCONFIANZA, pues nos hace profundizar y no es mala para nada.
De golpe uno dice: "todo esto que yo pensaba que yo era, no sé si en verdad lo
soy...". La Participante G nos contaba hace días que ella creía ser de determinada
manera y estaba muy alegre con esa forma, hasta que ALGO sucedió: se vino sobre ella un
nubarrón, con granizo y tempestades, y ya no sabía ni QUIEN ERA. |
 | Participante G: igual nunca me creí una sola persona... |
 | Participante B: bueno, igual eso es esquizofrenia pura nada más (en tono de broma) |
 | Participante G: en todo lo que he escrito están las dos personas. Estaba consciente de
que había una persona que era sólo yo, y otra persona que BUSCABA. Era
"macabramente" consciente de eso. Ahora creo que estoy tratando de unir...no, de
ELIMINAR a una de las dos personas... |
 | Participante D: pensé que ibas a decir VER a una de las dos personas... |
 | Participante B: y que pasa si en vez de ir descartando, eliminando alguna de nuestras
miles de personalidades, pues es muy difícil que seamos el mismo en todos lados, nos
enfocamos en ver quien SOY en VERDAD? Mi maestro me decía de mas pequeño que es una gran
virtud ser el mismo en todo sitio, pero que en el mundo esto resulta muchas veces
peligroso. Para ello uno tenía que aprender a ACTUAR pero SIN SER el PROTAGONISTA...Pero
qué pasa si dejamos aflorar, tal como decía Osho, aquel QUE SOMOS? En verdad, tal como
dijimos la vez pasada, somos almas INDIVIDUALES. Somos parte de lo mismo, y aún así,
somos UNA FRACCION de un TODO. Y la fracción que tiene él no es la misma que la que
tiene ella, y empero están unidad tal como lo están las raíces de los árboles por
debajo de la tierra, aunque cada árbol que aflora es diferente...Cuál sería el problema
de dejar aflorar ese "árbol" que en verdad somos? |
 | Participante E: el problema es el mundo. Yo aquí puedo hablar de MI, de cómo soy, de
lo que me pasa, de cómo medito, de cómo lo hago, y Uds. me van a entender. Pero si voy a
mi trabajo, y comento: ayer estuve meditando 10 minutos...me harán un lado. |
 | Participante C: Osho habla de un CENTRO. Y la Participante G de dos personas. Digo yo, y
es discutible, ¿no habrá que estar en el CENTRO de esas dos personas o de la DUALIDAD,
sin hacer NADA? Sólo viendo, y nada más ¿no será ese el trabajo a hacer para
concretizar todo esto que venimos hablando de Dios, lo divino, lo espiritual y lo
material, etc.? Sino ¿cómo se consiguen las dos cosas? Porque ambas ESTAN. Hay una parte
que es individual que nos conecta a todos íntimamente. La podemos aceptar así como es,
aunque tal vez no la sintamos aún. Pero también hay una parte de la PERSONALIDAD que me
dice que fulano hace UNA COSA y mengano hace otra, y las dos cosas son valederas. |
 | Participante E: el centro habla de encontrar un equilibrio... |
 | Participante C: y de nuevo ¿cómo lo encontramos? Empecemos a ver CÓMO... |
 | Participante D: empezar es QUERER encontrarlo antes que nada. |
 | Participante E: para querer encontrarlo entraría en juego la confianza en UNO MISMO |
 | Participante C: aunque el resto de las personas te digan: ¿qué es lo que estás
haciendo? ¿adónde te estás metiendo? Esa es la parte en que NO CONFIAMOS de
nosotros...Entonces, ¿cómo podemos estar en medio de esas dos cosas sólo viéndolas? |
 | Participante H: a mí me pasa que todos los días me planteo eso, pues sé que el
problema en sí que tengo, tal como supongo les sucede a muchas personas, es que UNO NO
CONFÍA EN UNO MISMO. Y pasa que me digo: si pensando en esto me vuelvo loca, pues la
cabeza comienza a debatirse buscando una obtener respuestas para todo, llego a decir a lo
último "ACEPTO QUE ESTO ESTÁ ASÍ". Si realmente algo tiene que suceder, eso
vendrá por sí solo. Y se empieza a ver más claro el camino. Dejas las cosas como
están, y todo empieza a fluir solo. Ahora, cuando me di cuenta de que estoy bien, y
confirmo: Sí, es por acá la cuestión...allí comienza de nuevo la DUDA. Por eso, como
me cuesta tanto en confiar en mí, dejo que llegado ese punto sólo dejo que las cosas
sucedan, y todo comienza a "arreglarse" |
 | Participante C: la confianza, debe apuntar ¿hacia lo que pensamos o hacia lo que
sentimos? |
 | Participante H: hacia lo que UNO siente. Porque si le haces caso a lo que pensas, podes
estar años optando entre mil opciones y haciéndole caso a distintas cosas y no llegaría
a nada. |
 | Participante C: lo que pensamos no nos lleva a desconfiar de lo que sentimos? |
 | Participante H: sí, pero en el fondo uno SABE |
 | Participante E: sí, porque en realidad ¿qué te garantiza que quien te dice las cosas
CONFIA en sí mismo a tal punto que te venga a hablar con autoridad sobre lo que vos
estás haciendo? Cuando el otro te dice: lo que estás haciendo esta MAL...¿qué te
garantiza que el otro SABE que está MAL? |
 | Participante B: ese es el tema del "punto de vista". No querría ser tan
extremista de decir que todo aquello que pensemos jamás será CONFIABLE. Yo creo que si
lo pensado está en sintonía con esa ALMA que VE TODO, es posible CONFIAR en lo que uno
PIENSA. Que hay pensamientos que coinciden con la VERDAD aunque no la puedan ABARCAR. Hay
cosas que pensamos que están bien pensadas. Buda de hecho, era un ser que PENSABA y lo
hacía más que bien. Él era la encarnación suprema de la INTELIGENCIA. Con su
inteligencia el pensaba en lo real y en lo ilusorio. Lo PENSABA, no sólo lo sentía...lo
podía lleva a su mente. La prueba final de Buda fue bajo el árbol en que meditaba: el
demonio Mara viendo que no había podido vencer a Buda con todas las tentaciones que le
mostró (mujeres, manjares, todo lo que un hombre desearía), lo tentó mostrándole a
Buda. Mara tomó la forma del Buda, y enfrentándolo le dijo: ya has llegado, soy DIOS,
por lo cual estás iluminado. Pero algo en Buda, más allá de su inteligencia, le hizo
ver que ESO también era una ILUSIÓN puesta por MARA, y siguió INMUTABLE tal como ante
cualquiera de las tentaciones anteriores. Viendo Mara que no resultó su última
tentación, desapareció, quedando BUDA a solas con la NADA. |
 | Participante A: frente a esta palabra que es inmutabilidad, creo que lo concreto es la
palabra ACEPTACIÓN. |
 | Participante B: nunca han observado un árbol? El árbol es un gran ejemplo de la
ACEPTACIÓN. El árbol está, soporta de la misma manera frío y calor, viento o brisa,
días y noches, te ve nacer y morir. El está inmutable. |
 | Participante E: yo no siento que pueda estar como un árbol porque siento un montón de
cosas. Hay días en que estoy mal... |
 | Participante B: por algo se habrá puesto Buda a meditar bajo un árbol. Pero no quiero
ser utópico, sino hablar humanamente. No les voy a pedir que ya vayan a sentarse bajo un
árbol. El símbolo del árbol es: estoy aquí y no espero NADA. Él ES... |
 | Participante A: y entrega sus frutos... |
 | Participante B: pero ni siquiera debe pensarlo, sólo florece llegado su tiempo, fluye,
y también se le caen sus hojas. Deberíamos en algún punto lograr vivir como ellos, SIN
CONFLICTO. Pero creemos que el ser humano es alguien que constantemente debe HACER cosas.
De hecho, aún BUDA debió HACER. Debió ir a sentarse a los pies de un árbol, para
quedarse tan quieto como ese árbol. Pasaron muchos días, no lo hizo sólo en un día,
hasta iluminarse. Comiendo de a 1 grano de arroz por día, quedó hecho un despojo humano.
Nunca nombró la palabra Dios. Él se dijo: Aquello, Lo Supremo, SOY YO. No lo puso fuera.
Es diferente al mensaje de Cristo, que siempre decía: " Padre nuestro...". Esto
muestra que la Divinidad toma formas diferentes de acuerdo al momento en que viene. Esto
es porque tal como decíamos, nuestras formas no son iguales. Somos todos ALMAS
INDIVIDUALES que necesitan florecer de diferentes maneras. De la misma manera que hay
diferentes árboles; hay cerezos y hay pinos. Unos con corteza y otros no. Aún así estos
árboles distintos se unen bajo la tierra por sus raíces y comparten el mismo alimento,
capitalizándolo de distinta manera según su naturaleza. Por esto digo que la forma
sencilla y práctica no consiste en decir necesariamente: haré meditación, o Japam. Tal
vez se trata de NO HACER. Dejar que fluya el conflicto y NO HACER. Creo que es una de las
mejores vías para la iluminación. Aún así, para mí fue muy necesario tomar de mi
hermano Participante C esa actitud de NO HACER frente a mi naturaleza que me impelía a
HACER. Ambos tomamos parte de la forma del otro, tal como lo hacen bajo tierra un cerezo y
un pino... |
 | Participante C: pero qué hacemos con el conflicto de Caro? Porque ella dijo: no soy un
árbol. Estoy hoy así, pero mañana asá... |
 | Participante G: pues la plantamos en una maceta y la regamos...(risas) |
 | Participante D: volvemos a lo mismo que charlamos sobre el conflicto, sobre lo de las
nubes que van corriendo. Eso está presente en el árbol, que DEJA que las cosas PASEN.
Hay temporadas en que tiene flores, en otras está pelado. Eso es lo que hay que hacer. No
ser un árbol, pero... |
 | Participante C: lo decimos metafóricamente... |
 | Participante G: sí, porque sino alguien en estado vegetativo esta iluminado...(risas,
pero sin descartar la posibilidad...) |
 | Participante B: pero la mente, ¿dejará que las COSAS PASEN? A mí esa especie de
anhelo sólo me duraba un par de segundos...Para le mente el hacer es pensamiento ¿se
puede NO PENSAR? ¿cuando cesa? ¿se puede no pensar con sólo quererlo? |
 | Participante A: poder no se puede ni mucho menos. |
 | Participante C: la dificultad estriba en que frente a un conflicto queremos RESOLVERLO
siempre desde uno mismo. Pero esto es como echarle solvente a un incendio. Por eso no me
parece ilógico lo que dice Participante D: son nubes, y en algún momento van a
disiparse. El momento de reflexión y pensamiento debe venir cuando uno está tranquilo, y
no cuando está enloquecido. Al estar así, uno se enloquece más, pues eso es lo que
busca la cabeza. O Uds. en algún momento de conflicto encontraron respuesta? Me refiero a
conflicto puramente de la mente, y no del conflicto generado por la duda útil de la que
habla Participante B... |
 | Participante G: a veces sí. El otro extremo a veces te termina llevando: en vez de
tratar de controlarlo y de "no pensar", dejar que todos los pensamientos se
agolpen de tal modo que llegue un momento en que... |
 | Participante C: en que explotas... |
 | Participante G: al estar saturada la capacidad de la mente, explota. |
 | Participante D: pero en realidad eso es aflojarse. Te estás entregando y dejás que
suceda lo que tiene que suceder... |
 | Participante G: es el lado opuesto al mismo fin |
 | Participante B: se llega al mismo lugar pero por el otro camino |
 | Participante A: lo que dice Participante G es que si tratas de aquietar la tormenta en
medio de la tormenta es peor |
 | Participante G: de hecho, a veces cuanto más pensamientos tenés, menos nocivos son,
porque no llegas a escuchar UNO SOLO TOTALMENTE. En medio del alboroto, casi no podes
seguir a ninguno, y si están equivocados, por lo menos no vas detrás de un error. |
 | Participante A: sí, ese es un gran error mío que he visto en los últimos tiempos. Yo
había logrado ver y entender los pensamientos, pero luego de un tiempo se transformó en
una especie de ACTIVIDAD en sí misma, y esto me metía aún en más líos. En vez de
lograr observar los pensamientos y ya, ahí venía esa palabra: "LOGRAR...". Mi
objetivo era "LOGRAR" observar los pensamientos, y caí en cuanta que eso no era
bueno. Al fin y al cabo, eso era la misma MENTE metida en la MENTE, armando LIO. No tengo
nada claro aún, pero sé que en el hecho de OBSERVAR NO PUEDE HABER FRUSTRACIÓN, y yo
salía muy frustrado. Esto era una pérdida de tiempo, por lo cual también rescato la
palabra ACEPTAR. Lo que Participante D me dijo sobre la tormenta fue muy fuerte, muy
bueno: debo aceptarlo todo, el estar triste, el tener la "cabeza quemada" o
estar iluminado durante algún momento. Cuando ese destello se producía yo me emocionaba.
Decía: que hermosa esta claridad!, y quería mantenerme en ese instante. Pero cuando
caía, me hundía hasta el fondo. Uno debe SOLTAR, soltarlo todo...Para mí es muy
importante esto que hablamos de ser el OBSERVADOR. No sé bien que es, pero... |
 | Participante C: el Observador esta ahí, NO HACE NADA, cruza sus brazos y observa sin ir
hacia un lado u otro, pase lo que pase, aunque sea un vendaval |
 | Participante A: pero es muy difícil eso. Cuando uno observa y VE cosas muy
interesantes, deja el lugar del observador, y se acabó la observación |
 | Participante C: se acabó la observación porque uno ya se INVOLUCRÓ |
 | Participante B: nunca les pasó esto al ver una película? El protagonista ejecuta
acciones, y ustedes lo miran. En un momento hace algo que no esperaban, y Uds. dicen: pero
qué idiota! ¿por qué no hace esto en vez de eso que hizo? ¿nunca se INVOLUCRAN de esa
manera? Esa es la distancia que hay entre VER y METERSE en la escena. Cuando los grandes
maestro hablan de no ser el HACEDOR, hablan del error que generalmente cometemos a causa
de la propia naturaleza de la mente material. Siempre que hay un acción, la mente tiende
a reaccionar. No nos acostumbramos a que se puede NO REACCIONAR. La no reacción es un
estado especial... |
 | Participante A: como Buda |
 | Participante B: sí, pero de hecho, todos somos Buda- Lo que les estoy diciendo no es
algo utópico. Todos lo experimentamos en algún momento. No es común pero nos sucede: no
reaccionar, sólo MIRAR. |
 | Participante C: para estar aquí, Uds. no reaccionaron. Hubo un momento de observación
en Uds. |
 | Participante B: de hecho, vienen a OBSERVARSE. Aún no saben qué van o obtener. |
 | Participante C: y no creo que estén esperando absolutamente nada...sólo VIENEN |
 | Participante B: vienen y sólo son el observador... |
 | Participante C: ese es el único rol del observador. |
 | Participante A: me quedé pensando en eso que decías. El observador MIRA. Todo lo
demás, NO ES observación. Meditando, relajándome, ha cambiado mucho todo. Es decir:
sigo metiéndome todavía, involucrándome, pero ahora, al involucrarme, ya me doy cuenta
que he dejado de observar. Al ver algún pensamiento, comencé a razonar. No me había
dado cuenta y dejé de OBSERVAR por RAZONAR. Llegaba alguna "luz del cielo" que
me hacía ver que hacía unos minutos que había DEJADO de observar. |
 | Participante B: aún así, el observador puede hacer ACCIONES. La diferencia la hace el
NO SER PROTAGONISTA. Uno puede ser el observador y hacer acciones. No podemos pretender
que en la oficina, Uds. se sienten como Buda en profunda contemplación frente a sus
PCs y que no hagan su tarea. Tienen que HACER. Este mundo los IMPELE a hacer. EL
Gita dice: la acción es INEVITABLE. ¿cómo hacer entonces para ser el OBSERVADOR y, a la
vez, ACCIONAR?. La respuesta es: LA ACCIÓN CORRECTA...Es el punto justo, lo más alto. En
este mundo de dualidades, el NO HACER constituye de por sí una acción. Sentarse y
quedarse quieto bajo un árbol, se fundamenta en acciones. Iluminarse viene del verbo
ILUMINAR, una acción. Todo es Verbo en este mundo. |
 | Participante E: en el Gita dice que HACER pero no ser el HACEDOR. Yo hago las cosas
porque es MI DEBER hacerlas, pero no porque yo soy el CREADOR de mi acción. |
 | Participante B: ayer estaba revisando unos papeles en casa de mis padres, y encontré
unas cartas que le envié a mi madre el año pasado, cuando yo ya sabía que ella iba a
morir, que dejaría el cuerpo. Yo manifestaba allí que sabía que el momento venidero me
aterrorizaba, que el desenlace era inevitable y sería dolorosísimo y que no tenía ni
idea de cómo haría para soportarlo, que tenía miedo. De hecho me estaba INVOLUCRANDO
mucho con la enfermedad de mi madre. Todo era dolor. Llegado el día del despegue de su
cuerpo, sucedió que pude SOLO OBSERVAR. Luego me VI A MI MISMO llevando un cajón, me vi
consolando a mis familiares, me vi rodeado de mis amigos y amados, vi el cuerpo de mi
madre. SUCEDÍA: yo estaba HACIENDO ACCIONES. Yo estaba disponiendo el lugar donde mi
madre tendría sepultura. En esos tiempo, TODO era acción, una tras otra, sin descanso.
Esos días fueron los de más acción en mi vida. Pero aún así SUCEDIÓ que no me
involucré con ninguna. Eso no significa que no tuve dolor o que haya sido inconsciente de
las cosas. Pero de veras ALGO SUCEDIÓ. Y esto que sucedió fue tan sólo en meses, y
pongo el ejemplo porque creo que sirve: hace tan sólo 7 u 8 meses atrás, yo escribía
sobre lo que sucedería preocupadísimo tratando de ver QUÉ IBA A HACER LLEGADO EL
MOMENTO. Mi mente se preguntaba: ¿qué voy a hacer yo cuando esto suceda? Y lo decía con
dolor. Me decía: llegado este momento, y por más que sepa y entienda como son los
procesos naturales, cuando mi madre muera, yo también querré morir...Pero NO, no
sucedió así. |
 | Participante A: yo pregunto porque esto es clarísimo y sé bueno lo bueno de esa
acción: ¿ocurre esa acción? ¿se busca? ó llega un momento en que por conocerte
actúas de ese modo? Si sucedió, ¿por qué sucedió? |
 | Participante B: sucedió por una combinación de cosas. Como consecuencia de estar
sumido a los pies de un maestro varios años. También sucedió el tiempo en mi vida en
que el fruto MADURÓ y cayó, es un proceso natural . Es la confluencia de varias cosas... |
 | Participante A: ¿cómo hacer para que madure el fruto? |
 | Participante B: tú no puedes "apurar" al fruto. Lo que no debes hacer es
"boicotear" su desarrollo. Una cosa es darle todos los cuidados necesarios al
árbol y otra cosa es abandonarlo |
 | Participante C: estamos hablando de la ACCIÓN. Esta es inevitable. Vivimos accionando
permanentemente. La acción en sí misma ES. A veces no las originamos nosotros, SURGEN y
uno las tiene que cumplir como en este caso. Cuando decimos que tenemos que ser
observadores ¿de qué debemos ser observadores? ¿de la acción en sí o de otra cosa? A
mí me parece que de otra cosa respecto a la acción. |
 | Participante E: de donde viene la acción... |
 | Participante A: de nuestra reacción... |
 | Participante C: de nuestra ACTITUD. Porque si en Hitler había también un Buda,
evidentemente había una actitud muy distinta a Osho por ejemplo. Nosotros tendremos que
ver nuestras ACTITUDES frente a nuestras ACCIONES. Ver si van hacia nuestro egoísmo, a lo
que deseamos, o si van hacia ESO que siempre sentimos y muchas veces no le hacemos caso
por NO CONFIAR como hablábamos antes. |
 | Participante D: cual es el NORTE de la acción. |
 | Participante C: hacia adónde va dirigida nuestra actitud frente a la acción. Yo estoy
HACIENDO ALGO, pero ¿cuál es mi actitud frente a lo que estoy haciendo? Lo que hago ¿es
sólo para beneficio mío o al resto? Por eso el GITA habla de una acción DESINTERESADA.
Al hablar del des-interés se refiere a la actitud que tenemos. Cuando Participante
A habla de que en una fiesta debe elegir entre una chica con la cual quiere estar y el
estar con Dios, ¿qué diferencia hay? |
 | Participante D: una vez el maestro contó un cuento de dos amigos. Uno decidió ir a un
prostíbulo y otro a un templo. El que estaba en el prostíbulo, mientras hacía lo suyo,
pensaba: "yo debería estar con mi amigo rezando...". El que estaba en el templo
mientras hacía lo suyo, pensaba: "debería estar con mi amigo que se está
divirtiendo a lo grande..." . Al fin de cuentas hay que hacer las cosas "a
pleno". Cuando uno está en un lugar, estar en un lugar... |
 | Participante C: lo importante es la actitud en cualquier lugar. Eso es lo que hay que
observar. |
 | Participante E: y ahí entran los pensamientos también. Porque cuando a veces estás en
un lugar, pensas en otro lugar donde podrías llegar a estar, y no estás. No estás en
realidad, en ningún lado. |
 | Participante B: les voy a leer algo para el final, que dice así |
...He oído contar la historia de un antiguo y majestuoso árbol, cuyas
ramas se extendían hacia el cielo. Cuando llegaba la estación de las flores, mariposas
de todas las formas, tamaños y colores, bailaban a su alrededor. Las aves de países
lejanos venían y cantaban cuando sus flores maduraban en frutos. Las ramas, como manos
extendidas, bendecían a todos los que acudían a sentarse bajo su sombra. Un niñito
solía venir a jugar junto a él y el gran árbol se encariñó con el pequeño. El amor
entre lo grande y lo pequeño es posible, si el grande no es consciente de su grandeza. El
árbol no sabía que era grande, sólo el hombre tiene ese tipo de ideas. La prioridad de
lo grande siempre es el ego, pero para el amor no hay grande o pequeño; el amor abraza a
quienquiera que se acerque.
Así, el árbol comenzó a amar a este pequeño que solía venir a
jugar cerca de él. Las ramas eran altas, pero las inclinaba hacia el niño, de modo que
pudiera coger sus flores y frutos. El amor siempre es reverente; el ego nunca está
dispuesto a inclinarse. Si te acercas al ego, sus ramas se estirarán aún más arriba, se
pondrá rígido para que no puedas alcanzarlo.
El niño juguetón se acercaba a él, y el árbol inclinaba sus ramas.
El árbol se alegraba mucho cuando el niño cogía algunas flores; todo su ser se llenaba
con la alegría del amor. El amor siempre está feliz cuando puede dar algo; el ego
siempre está contento cuando puede obtener algo.
El niño creció. A veces dormía en el regazo del árbol, comía sus
frutas y en ocasiones lucía una corona con las flores del árbol y actuaba como un rey de
la jungla. Uno se vuelve como un rey dondequiera que haya flores de amor y uno se vuelve
pobre y lleno de sufrimiento siempre que las espinas del ego estén presentes. Ver al
niño danzando con una corona de flores, llenaba al árbol de emoción, de alegría.
Asentía con amor, cantaba con la brisa... El niño creció aún más. Comenzó a trepar
al árbol para balancearse en sus ramas. El árbol se sentía muy contento cuando el niño
descansaba sobre sus ramas. El amor se siente feliz dándole comodidad a alguien; el ego
se siente feliz incomodando a todo el mundo.
Con el paso del tiempo, el niño recibió el peso de nuevas tareas.
También surgió la ambición; tuvo que pasar exámenes; tenía amigos con los cuales
solía conversar y curiosear, por tanto, no venía con frecuencia. Pero el árbol le
esperaba ansiosamente. Desde su alma le llamaba: "¡Ven, ven!, te estoy
esperando". El amor espera día y noche. Y el árbol esperaba. Se sentía triste
cuando el niño no venía. El amor se siente triste cuando no puede compartir; el amor se
siente triste cuando no puede dar. El amor se siente agradecido cuando puede compartir. El
amor está contentísimo cuando puede entregarse totalmente.
A medida que crecía el niño visitaba cada vez menos al árbol. El
hombre que se vuelve grande, cuyas ambiciones crecen, encuentra menos y menos tiempo para
el amor. El muchacho se hallaba ahora absorto en los asuntos mundanos.
Un día, cuando él pasaba, el árbol le dijo: `"te espero siempre
pero no vienes. Te espero todos los días".
El muchacho respondió: "¿Qué tienes? ¿Por qué debo venir?
¿Tienes algún dinero? Ando en busca de dinero". El ego siempre se halla motivado.
El ego acudirá sólo si con ello se cumple algún propósito. Pero el amor es inmotivado.
El amor es su propia recompensa.
El árbol sorprendido dijo: "¿Vendrás únicamente si te doy
algo?" Aquello que posee no es amor. El ego acumula, pero el amor da en forma
incondicional. "No sufrimos esa enfermedad, y por eso estamos alegres", dijo el
árbol. "Los capullos florecen en nosotros, muchos frutos crecen en nosotros. Damos
una sombra tranquilizadora, sedante. Danzamos con la brisa y cantamos canciones. Las aves
inocentes saltan y trinan en nuestras ramas, aunque estemos sin dinero. El día en que nos
involucremos con el dinero, tendremos que ir a los templos como tus hombres débiles hacen
para aprender a obtener la paz, y para aprender a encontrar el amor. No, no tenemos
ninguna necesidad de dinero".
El muchacho dijo: "Entonces, ¿para qué tengo que visitarte?,
iré donde haya dinero. Necesito dinero".
El ego pide dinero porque necesita poder.
El árbol pensó unos instantes y dijo: "No vayas a ningún otro
lado. Recoge mis frutos y véndelos. Obtendrás dinero con ello".
El niño se entusiasmó, inmediatamente trepó y cogió todas las
frutas. El árbol se sintió contento, aun cuando algunas ramas y varillas se rompieron,
aun cuando cayeron algunas hojas al suelo. Hasta recibir heridas hace feliz al amor, pero
aún obteniendo algo, el ego no está contento, el ego siempre desea más. El árbol no se
dio cuenta de que el muchacho ni siquiera se volvió una vez a darle las gracias. La
aceptación de su oferta de recoger y vender los frutos era suficiente agradecimiento para
él
Por mucho tiempo el muchacho no regresó. Ahora tenía dinero y estaba
ocupado haciendo más dinero de ese dinero.
Había olvidado totalmente al árbol. Pasaron los años. El árbol
estaba triste. Anhelaba el regreso del muchacho - como una madre cuyos pechos se hallan
llenos de leche- pero su hijo se ha perdido. Todo su ser está anhelando al niño, busca
enloquecidamente al niño para que lo alivie. Tal era el grito interno de ese árbol. Todo
su ser estaba en agonía.
Después de muchos años, el muchacho - que ahora era un hombre vino a
ver al árbol.
El árbol dijo: "Ven, mi niñito. Ven, abrázame".
El muchacho respondió: "Deja el sentimentalismo. Eso era cosa de
la niñez. Ya no soy un niño".
El ego toma el amor por locura. una fantasía infantil. Pero el árbol
lo invitó: "Ven, balancéate sobre mis ramas. Danza. Juega conmigo".
El hombre respondió: "Deja la charla inútil. Deseo construir una
casa. ¿Puedes darme una casa?"
El árbol exclamó: "¿Una casa?..: Yo vivo sin una casa. S6lo los
hombres Bn en casas. Nadie más B en casas, excepto el hombre. Y ¿te das cuenta del
estado en que se encuentra debido a su confinamiento entre cuatro paredes?"
Cuanto más grandes son los edificios que construye, más pequeño se
vuelve el hombre. "No vivimos en casas... pero puedes cortar y llevarte mis ramas, y
con ellas podrás construir una casa".
Sin perder tiempo, el hombre trajo un hacha y cortó todas las ramas
del árbol. E1 árbol era ahora un mero tronco desnudo. Pero al árbol no le importan
estas cosas - aún si sus miembros son cortados para los seres amados. El amor es dar;
siempre está dispuesto a dar.
El hombre no se molestó en agradecer al árbol. Construyó su casa...
y los días se convirtieron en años.
El tronco esperó y esperó. Deseaba gritar, pero ni siquiera tenía
ramas u hojas que le dieran fuerza. El viento soplaba, pero no podía entregar al viento
ningún mensaje. Pero aun así, en su alma sólo había una oración: "Ven, ven,
querido. Ven". Pero nada ocurría.
El tiempo pasó, y el hombre era ahora un anciano. Una vez pasó por
allí y se detuvo junto al árbol.
El árbol preguntó: "¿Qué más puedo hacer por ti? Has venido
después de mucho, mucho tiempo".
El hombre dijo: "¿Qué más puedes hacer?
"Quiero viajar a países distantes para ganar dinero. Necesito un
bote para viajar".
Con alegría el árbol dijo: "Pero, eso no es un problema, querido
mío. Corta mi tronco y haz un bote con él. Estaré muy contento de ayudarte a que viajes
a países lejanos a ganar dinero... Pero, por favor recuerda que siempre estaré esperando
tu regreso.
El hombre trajo una sierra, cortó el árbol, fabricó un bote: y se
fue. Ahora el árbol era una pequeña cepa.
Y, sigue esperando, a que su amado regrese. Espera, espera y espera.
El hombre nunca regresará; el ego sólo va allí donde puede obtener
algo, y ahora el árbol no tiene nada, no tiene nada absolutamente que ofrecer.
El ego no acude allí donde no puede lograr algún beneficio.
El ego es un eterno mendigo, siempre pidiendo, demandando algo. El amor
es bondad. El amor es un rey. Un emperador. ¿Existe acaso un rey más grandioso que el
amor?
Una noche yo me encontraba descansando cerca de esa cepa. La cepa
susurró: "Ese amigo mío aún no regresa". Estoy muy preocupado; no sea que se
haya ahogado, se haya perdido. Pudo haberse perdido en uno de esos países lejanos. Puede
que ya no exista. ¡Cuánto deseo noticias suyas! A medida que me acerco al fin de mi
vida, me sentiría satisfecho al menos con las noticias de su bienestar. Entonces podría
morir contento. Pero él no vendría ni aunque lo llamase, porque ya no me queda nada que
dar, y él sólo entiende el lenguaje de obtener y recibir.
El ego sólo comprende el lenguaje de obtener. El amor es el lenguaje
de dar. |