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Padre, guíame nuevamente para llegar a plasmar tus palabras sin la contaminación del ego que se infiltra como un ladrón en la noche, para intentar robarse la claridad que me conecta contigo en estas charlas que con tu Amor le regalas a tu pequeño hijo. Soy tu alumno Padre, y ante ese amor y sólo ante él me rindo (Jesús pronuncia al comienzo de esta charla mi nombre sagrado) -: ¿Es ése mi nombre? JESÚS: Es el nombre con que te ha nombrado tu maestro...( y dice el nombre de mi maestro ) -: ¿Es ése su nombre? JESÚS: Ese es uno de sus nombres -: ¿Tengo yo también más nombres? JESÚS: Sí. -: ¿Me sirve el conocerlos? JESÚS: Te serán revelados con el tiempo -: ¿Es cierto que tú tienes nombres innombrables? JESÚS: Tengo nombres conocidos y nombres secretos -: ¿Por qué los nombres secretos? JESÚS: Porque no todo puede ser conocido por el hombre -: Sin embargo, algunos se han filtrado JESÚS: Mis nombres sagrados son para el bien de esta humanidad -: ¿Qué producen estos nombres? JESÚS: Cada cual tiene un efecto diferente -: ¿Tienen diferentes grados? JESÚS: Tienen diferentes vibraciones -: ¿Son "mágicos"? JESÚS: Son sagrados. Provienen de mi esencia -: ¿Porqué no todos los conocen? JESÚS: No sería bueno revelar todo a todos -: ¿Todo tiene un tiempo? JESÚS: Tú así lo sabes -: Me han llegado indirectamente esos nombres. ¿Puedo confiar en ellos? JESÚS: Sólo los que te confirme tu maestro -: Me ha dicho que conserve tu nombre más grande JESÚS: Consérvalo entonces -: ¿Es literalmente como lo recuerdo? JESÚS: El nombre irá tomando cuerpo dentro de ti hasta que sientas su perfecta vibración -: ¿Es peligroso repetirlo? JESÚS: No lo repitas, sólo tenlo en ti -: ¿La mente se alterará con él? JESÚS: La mente se modificará con él -: ¿En qué sentido? JESÚS: Ese nombre produce todo un cambio en todos los planos -: ¿Se lo has dado a tus discípulos en tu venida? JESÚS: Los he revelado a lo largo de los tiempos -: Padre, si otros leen esto, necesito que les digas si existe la reencarnación JESÚS: Los seres reencarnan hasta alcanzar la perfección que les es posible -: ¿Es la reencarnación un proceso donde el hombre asciende en la evolución? JESÚS: Vida tras vida, el alma ocupa el templo de cada cuerpo, en su viaje hacia Mí -: ¿Porqué has creado este proceso? JESÚS: El hombre es una pequeña semilla, y llega a ser más que árbol -: ¿Que llega a ser? JESÚS: La buena semilla vuelve al granero, purificada -: ¿Quieres decir que somos en principio semillas impuras? JESÚS: Sois pequeñas semillas formando plantas que crean semillas y dan fruto, y caen y renacen cada vez más puras -: ¿Puede una semilla degenerar, o sea, involucionar? JESÚS: Hay diferentes semillas. La mayoría cumplen el buen proceso en diferentes tiempos -: ¿Y la mala semilla? JESÚS: La mala semilla es una excepción -: ¿Qué sucede con ella? JESÚS: Cumple otros procesos -: ¿Soy yo una buena semilla? JESÚS: Por tus frutos los hombres te conocerán -: ¿Son mis frutos buenos? JESÚS: Deja que el tiempo lo juzgue -: Quiero crecer hacia ti JESÚS: Siempre has buscado mi luz, así que no temas -: ¿Tu creas semillas iguales? JESÚS: No, todas son diferentes. A veces de una semilla nacen dos plantas -: ¿Eso son almas gemelas? JESÚS: Es una esencia que genera a dos seres con dos cuerpos, que se mantienen unidos por su esencia -: ¿Para qué es eso? JESÚS: Para fines especiales -: Mientras las semillas crecen, ¿experimentan el dolor? JESÚS: Las plantas atraviesan tiempos de calma, de aridez, de fecundidad, vientos, soles, noches. Todo debe ser atravesado en los tiempos -: ¿Alguna planta puede evadir el proceso? JESÚS: Hay plantas que se desarrollan más rápidamente que otras -: ¿Depende de la semilla? JESÚS: Y de cómo busquen la luz -: ¿Puede una planta negarse a la luz? JESÚS: Su naturaleza es orientarse hacia ella, pero algunas lo hacen -: ¿Es eso el libre albedrío? JESÚS: Es parte de esa Ley. El libre albedrío es muy amplio -: ¿Podemos morir a causa de esta ley? JESÚS: No a causa de la ley, sino de no hacer buen uso de ella -: ¿Nos has puesto una trampa? JESÚS: ¡No lo es! Es parte de la libertad que debes aprender a usar -: ¿No es una terrible responsabilidad? JESÚS: Es la más digna responsabilidad que He puesto en Ti -: ¿Y si yerro? JESÚS: La luz siempre estará esperando que la busques -: ¿Qué sucede con las dudas que son como nubes? JESÚS: Son parte de la ilusión. Te harán creer que la luz no está, y sólo la ocultan -: ¿Y si el período de obscuridad es muy prolongado y no te vemos? JESÚS: Tu esencia sabe de Mi. Sabe que existo sobre toda sombra y que prevalezco a las tinieblas -: Pero, ¿y aquellos que se debilitan al no verte? JESÚS: ¡Que alcen sus gritos a la luz, y la Luz vendrá! -: He clamado a veces, y la Luz no hay venido JESÚS: Las nubes no desaparecen de golpe. El viento sopla sobre ellas y las empuja. Debes soportar ese período -: ¿No son las nubes las que producen la lluvia? JESÚS: Sí, y tú puedes nutrirte del agua de ellas -: Necesito luz y lluvias JESÚS: Luz y agua. Soy yo quien evapora el agua, la transforma en nubes y provoca la lluvia -: ¿Por qué me pones en el campo? JESÚS: Porque semilla te creé para que dieras fruto -: ¿Porqué me has hecho semilla? JESÚS: Porque te amo -: Porqué no me has puesto directamente a tu lado? JESÚS: ¿Qué pretendes? ¿No sabes cuán grande es la gracia que te ha tocado? -: No lo sé mucho Padre, perdóname y cuéntame tal misterio JESÚS: Eres, como ya ves, más que una semilla. Eres humano -: Sí, y por lo que visto de este mundo, no ese eso una gran dicha JESÚS: Hijo, el humano es una de mis criaturas y puede verme -: Yo no te he visto JESÚS: Me has visto, sólo que no me recuerdas -: No, sólo escucho murmullos y tengo intuiciones como ya te he dicho JESÚS: Lo maravilloso de ti es que llegarás a verme -: ¿Hay criaturas que no lo harán? JESÚS: No en la forma que tú me verás. No te imaginas jamás cuán grande es esa gracia -: Padre, todo es a tientas JESÚS: Persevera mi niño, ten fe, créeme que es necesario -: ¿Cómo quieras que no sufra sabiendo que eres mi Padre y que no puedo verte? JESÚS: Hijo mío, yo espero por ti -: ¿Dónde es que estoy Señor que no puedo verte? JESÚS: En el reino de la ilusión. Atraviesa el reino, golpea a mi puerta, y estarás en casa -: ¿Por qué no me has dejado en casa y no tener que estar en este reino? JESÚS: Ya te han explicado que cuando eres niño, tus padres te envían a jugar fuera de casa -: ¿Y no es arriesgado dejar al niño sólo fuera de casa? JESÚS: ¿Crees que Este Padre dejaría sólo a su niño? -: A veces me he sentido abandonado JESÚS: Que no me veas no quiere decir que no te mire -: Si me miras, ¿porqué me dejas padecer? JESÚS: Te dejo jugar hijo, porque así es como creces -: Pero me da temor este juego JESÚS: Debes conocer el mundo. No puedes estar siempre en casa con tus padres -: El mundo es peligroso JESÚS: Está hecho para que desarrolles todo lo que debes antes de volver a casa -: Yo querría estar siempre en casa JESÚS: Lo sé, pero así es la vida -: ¿Y puedo ya volver? JESÚS: Estás muy cerca de la puerta -: ¿Y cuando entro? JESÚS: Cuando el juego acabe, y vengas a cenar -: Ya está lista la comida? JESÚS: Una buena madre siempre tiene la mejor comida esperando por su hijo -: Eso quiero yo, que me mimes, me acurruques en tus brazos y que no dejes que nada malo pase JESÚS: Nada malo te pasará, ni aún en el mundo -: Ya ha pasado JESÚS: ¿Qué ha pasado? -: ¿Y cuando me casé? JESÚS: ¿Qué hubo de malo? -: La persona con quien estuve no comprendió, fui condenado, sentí dolor JESÚS: ¿Y no es el dolor lo que te ha vuelto mas anhelante de mí? -: Me ha hecho clamar a gritos como un niño clama por su madre cuando se lastima JESÚS: ¿Y no te auxilié? -: Tardaste mucho JESÚS: Cuando te quemas, por más que te pongas ungüento, tarda en hacer efecto -: Pero ardió mucho JESÚS: Y quedan cicatrices. Pero ya estás sano -: ¿Tú me hiciste quemar? JESÚS: En el mundo hay fuego, y hay agua. Tu probaste esa vez el fuego -: ¿Es el fuego malo? JESÚS: El fuego es fuego, y debes conocerlo, aunque no sea para ti -: Alguien puede más que lastimarse con el fuego JESÚS: Si eres muy necio, elegirás incendiarte en el fuego -: Yo no quise eso JESÚS: Por eso hoy no te acercas al fuego, aunque el recuerdo de la quemazón es tan fuerte que no querrás volver a tocarlo -: ¿Y puede el fuego tocarme a mí en otra vida? JESÚS: Alguna chispa puede saltar, pero tú no irás voluntariamente al fuego -: ¿Era necesario que me queme? JESÚS: Si, para conocer el fuego -: ¿Debo conocerlo todo? JESÚS: Todo lo que es de este mundo, será conocido por ti, para mi Gloria y tu crecimiento -: ¿A cualquier costo? JESÚS: Hijo, no malentiendas. Todo está en el Plan. Ten confianza. Llegarás a Mí -: Porqué no puedo verte como hermano, sino como Padre, o Madre? JESÚS: Porque eres muy pequeño. Sientes que eres Hijo. Cuando crezcas, te sentirás hermano -: He escuchado a mi maestro hablar del hermano Saint Germain. Mi maestro es tan grande que siente en seres altos sus hermanos? JESÚS: Tu deberías saberlo -: Sólo me gusta que tú lo digas JESÚS: ¡Cuán niño eres! -: ¿Es eso malo? JESÚS: Es hermoso que seas como un niño -: ¿Es peligroso? JESÚS: No ante mí, pero cuídate de no ser un niño ante el mundo, podrías lastimarte -: ¿Qué debo ser? JESÚS: En esta etapa un guerrero, y ante todo un hombre -: Debo ser ante la mujer que has puesto en este tiempo como mi compañera eso? JESÚS: Con ella sé como tu corazón dicta. Ella hace brotar tu amor humano. Dedícate a ella para tu bien y el de su alma -: De eso quiero hablarte. Es bueno para mi amada el estar conmigo? JESÚS: ¿Tú que crees? -: Yo creo que si manifiesto tu amor lo es. ¿Pero le sirve a ella? JESÚS: Ella encontrará reposo en ti. Tú harás brotar en su alma mi recuerdo -: ¿Eso hago yo? JESÚS: Eso hago yo por medio tuyo -: ¿Me usas? JESÚS: Todo ser que se va limpiando se convierte en mi instrumento -: ¿Ella compartirá mi mesa? JESÚS: Los tiempos son diferentes, pero un día estaremos juntos -: Yo la amo JESÚS: Lo sé, tú amas, y eso es hermoso -: Pero quiero entrar a mi casa con ella JESÚS: Todo quien esté contigo es bien recibido en esta casa -: Ay Padre, cuánto tendré que esperar? JESÚS: Cuánto es tiempo. Mi casa es de la Eternidad -: Pero yo transito por el tiempo JESÚS: Tu mente y tu cuerpo transitan por el tiempo. Tu alma es de la Eternidad -: ¿La única forma de sentir la Eternidad es dejar de tener mente y cuerpo? JESÚS: No, puedes tener mente y cuerpo y sentirte eterno. -: Eso no sucede hoy JESÚS: Pero sucederá -: Sucederá es tiempo JESÚS: Lo que sucederá dicho por mí, es en la Eternidad -: ¿Sucederá no es futuro? JESÚS: En tu mente, lo es. Lo que sucederá ya forma parte de mi Eternidad -: Gracias Padre
Padre, como el odre antiguo, ya casi seco, espero viertas en mí tus vivificantes palabras. Vacía Tú, que eres el dueño del viñedo, los restos impuros del fondo de mi odre, y vierte Tu Vid que otorga la Vida. Concédeme por Tu Amor esa Gracia. Ten piedad de mí. Padre amado. -: ¿Hallará mi mente reposo? JESÚS: ¿Puede el aire detenerse? -: El aire esté en constante movimiento JESÚS: ¿Dónde deja de moverse? -: En el vacío: deja de moverse pues se consume JESÚS: Bien sabes que del mismo modo tu mente hallará reposo en el vacío -: ¿Qué es ese vacío? JESÚS: El sitio donde los pensamientos se extinguen. Donde está ese vacío, allí estoy Yo -: Y donde no está el vacío, donde hay movimiento, ¿Tú no estás? JESÚS: Yo estoy en todo sitio y tiempo, sólo que mi manifestación será inobjetable en la vacuidad de tu mente -: ¿Quiere decir que mientras halla mente, te objetará? JESÚS: Puedes tú tener mente, pero debes vaciarla, como en tu oración inicial -: ¿Puede el odre vaciarse a sí mismo? JESÚS: El odre noble alberga a la buena vid y se ensucia con la mala. El dueño de la viña vacía sus odres, los limpia y vierte la vid buena -: ¿Qué me queda por hacer a mí, un simple odre? JESÚS: Permite que vierta en ti la buena vid -: Señor, espero por ella, soy tu siervo. JESÚS: Tú sabes que los restos de otros vinos se han adherido a tus paredes, y debo limpiarlos -: ¿Te refieres a impurezas adquiridas por el tiempo? JESÚS: Sí, son las que te corroen y te dejan mal sabor -: Límpiame pues Padre, para sólo contener tu vino JESÚS: Limpiarte significa sacar los restos del viejo vino -: ¿Y eso duele? JESÚS: A veces, el dueño del odre debe rasparlo para despegar las impurezas -: Entonces duele JESÚS: Consuélate en la esperanza del vino bueno que he de verter -: Padre, ¿no has vertido aún ese vino? JESÚS: Hijo, estoy limpiando. Por más que anheles la buena vid, ¿sería sabio que se mezcle con la mala vid? -: No Padre. ¿Y queda mucha suciedad? JESÚS: Sólo paredes un tanto impregnadas. Pero para que no sufras y perseveres, la buena vid ya irradia su fragancia -: Haz en mí Tu Voluntad, pues yo soy un simple odre, y nada sé. Sólo sirvo para contener lo que Tú viertas JESÚS: Así se hará para tu amor y mi gloria
-: Padre, he observado los mecanismos de algunas mentes JESÚS: ¿Y qué has visto? -: Que muchas son prácticamente iguales en su funcionamiento. La mente reacciona de acuerdo a las acciones que recibe JESÚS: Cuando la mente se vuelve fuerte, las acciones no la afectan -: ¿Es bueno que no reaccione? JESÚS: Es bueno que se amolde a los designios superiores -: ¿Cuáles son esos designios? JESÚS: Servir con perfección al alma tal cual dicta Mi Ley -: ¿Y si no la sirve? JESÚS: Se anda a tientas por los caminos -: ¿Cómo dejar de andar a tientas? JESÚS: Ve hacia la Luz con tu alma toda, y la mente la seguirá -: ¿Tiene la mente voluntad propia? JESÚS: La voluntad no es propia de la mente, es una virtud inserta en ella para obedecer el rumbo que sigue el alma -: El equivalente de la voluntad en el alma es la fe? JESÚS: Sí -: Puedo tener fe en algo errado? JESÚS: Si eso sucede, no es fe: es ilusión -: ¿Es imposible equivocarse entonces? JESÚS: Sólo si sigues al alma no yerras. Si sigues a la mente puedes errar -: ¿Entonces la mente es peligrosa? JESÚS: La mente, como te he dicho, es un instrumento. Si obedece al alma te conducirá a Mí -: ¿Puede el alma hacerse escuchar en la mente? JESÚS: El alma es esencial y está por encima de la mente -: Por qué los hombres escuchan más los ruidos de la mente que al alma? JESÚS: Porque no gustan del silencio. El hombre halla deleite en las formas, sonido y movimiento. Sólo el espíritu desarrollado gusta de la quietud y el silencio -: ¿Por eso las personas no pueden dejar de hacer cosas? JESÚS: La actividad marca a esta era -: ¿Es la actividad inquietud? JESÚS: La quietud es la vacuidad. El hombre teme a la vacuidad -: ¿Gustará esta humanidad de lo que el alma gusta? JESÚS: Tiempo, esta humanidad necesita tiempo -: Sólo el tiempo conduce a la perfección? JESÚS: He puesto en el hombre un alma que tiende a la perfección. El tiempo hará que el alma aflore -: ¿Como la parábola de las plantas el otro día? JESÚS: Así es -: Entonces hace falta, aparte de tiempo, buscar la luz JESÚS: Tú has visto como las semillas echadas en buena tierra darán fruto casi inevitablemente -: Tú eres el sembrador que echo la semilla en buena tierra JESÚS: Sí -: ¿Y ahora esperas que de fruto? JESÚS: Por el fruto me conoceréis -: ¿Pero en este mundo no hay plantas marchitas? JESÚS: Este mundo azota con todo tipo de males. Sólo las semillas fuertes darán buen fruto -: ¿A esa cosecha te refieres como "humanidad"? JESÚS: Cosecharé los frutos necesarios para alimento de los cielos -: Padre, ¿hay ángeles entre nosotros? JESÚS: Mis hijos están entre mis hijos -: ¿Hay seres malvados entre nosotros? JESÚS: Los espinos crecen alrededor de algunas plantas -: Pero tú eres un buen sembrador JESÚS: Entonces no temas, pues tú eres buena semilla -: Que sucederá con los espinos que me rodeen? JESÚS: El sembrador cuida de lo que ha de cosechar -. Así sea JESÚS: Así será
Padre amado, golpeo la puerta de tu casa, rogando me recibas a tu mesa. Te lo pido como hijo, que busca alimento en tu Palabra. Tú, que dictas la única Ley, favorece a este pequeño ser con el banquete que regocija a mi alma. Dicta en mí la Verdad para que yo muera a las mentiras de mi ego, y nazca a tu Luz. Amén. -: Padre Amado mío, cuando leo una parte que dice: "¿ qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento?" tiemblo de emoción y siento ganas de llorar, por qué? JESÚS: Porque sabes que me refiero a Juan -: ¿Y qué es esto que Juan me produce? JESÚS: Tú sabes más de Juan con tu alma que con tu mente -: ¿Puedes hablarme de él? JESÚS: Lo que conoces de él por tu alma es alimento para siglos -: Así lo siento, pero dime ¿porqué ese sentir hacia Juan y no hacia otros? JESÚS: Tu alma sabe de mi amor por Juan, y ese amor es tuyo. Estás impregnado de ese amor -: Pero tú también amaste a tus discípulos JESÚS: Sí, pero tú sientes en particular ese amor -: ¿Me puedes decir por qué? JESÚS: Porque tú estás cerca de Juan, él de ti, Yo de ambos -: ¿Hay algo que deba saber de esta cercanía? JESÚS: Sólo que eres muy cercano -: No es mi intención molestarte, sólo que como vibro tanto con esas palabras... JESÚS: Y me regocijo en que así sea hijo -: ¿Juan fue mi maestro? JESÚS: Toda porción de Mí, todo mi íntimo, es, fue y será tu maestro -: Me refiero carnalmente JESÚS: Juan era espíritu de Dios. De los hombres, el ungido. Yo con él, él en Mí, tú en nosotros, nosotros en ti -: ¿Y mi maestro? JESÚS: Él está en ese centro -: Está bien, no te preguntaré por encarnaciones, sólo dime dónde está Juan ahora JESÚS: Dime hijo, ¿estoy Yo en ti? -: Sino estaría muerto en vida JESÚS: ¿Y tú me amas? -: Ése es mi verdadero amor JESÚS: Entonces allí está Juan, en ese amor -: Es que ese hombre como tú le llamas, es tan alto, que parece inalcanzable JESÚS: ¿Es el cielo alto o está en ti? -: El cielo que ven mis ojos es alto JESÚS: El cielo está en tu alma, como nosotros -: Porqué no siento lo mismo por Pedro, Santiago, Marcos... JESÚS: Porque no les conoces directamente, y los siglos te estrechan a mi amado Juan -: Padre, amo a Juan JESÚS: Porque amas su amor por Mí, que es el tuyo -: No entiendo demasiado JESÚS: No entiendas, escribe y siente -: Padre, ¿Juan sigue encarnando? JESÚS: Mi amado Juan toma formas en este mundo para que la humanidad siga su camino hacia mí -: Le dije al maestro que cuando tú dictas, siento la mezcla de lo que tú dices, de lo que él dice y de lo que yo digo JESÚS: ¿Y qué más quieres? -: Es que pensé que mi mano transmitiría contundentemente sólo Tu Palabra JESÚS: Esa fue tu expectativa. Quita toda expectativa y deja que Yo haga -: Eso entiendo Dios mío, sólo que no quiero un solo ingrediente de mí JESÚS: ¿Por qué no? -: Todo lo que yo agregue a la Verdad, no es necesario JESÚS: Nos es necesaria tu forma -: ¿La mía? JESÚS: Esta forma, como se te dijo, es de comunión -: Es que siempre que una parte mía está, desconfío JESÚS: Confía más en ti, porque hay partes tuyas que son mías, y no puedes no confiar en Mí -: Entiéndeme Padre: quiero que esto sea puro JESÚS: Dentro de lo humano también hay pureza -: E impureza... JESÚS: Dedícame tu impureza, y yo la sacaré a la luz -: Por eso siempre pido JESÚS: Pide. Siempre pide y te daré -: Gracias Padre mío. Quiero verte Padre JESÚS: ¿No te dije que me verás? -: Sí, pero me siento como un niño que no ve a su Padre JESÚS: A veces, el niño al ver de golpe a su Padre, se asusta, se llena de temor. Me mostraré cuando el temor se haya ido -: ¿Por qué siempre creo que tendré temor? JESÚS: Porque te has acostumbrado a él, y piensas que es tuyo. Desházte de ese lastre que te impide venir a Mí. -: ¿Cómo? No me contestes con preceptos JESÚS: Cuando aumente tu amor, el temor descenderá -: Pero Padre, cuando más te amo y siento acercarme, más temor viene JESÚS: Ríete de él, ¿acaso le permitirás el no verme? -: Intentaré que no JESÚS: Hijo, te esperan mis brazos abiertos y mi amor, ¿a qué temes? -: A tu severidad JESÚS: ¿Crees que seré severo contigo? -: Sí, me da miedo JESÚS: ¿Por qué habría de serlo? -: Porque he sido un mal niño muchas veces JESÚS: Tú eres mi hijo amado, no temas -: Es que no quiero que me retes Te abrazaré al llegar, y el temor habrá sido una ilusión. ¿No me crees cuando digo que te amo? -: Sí, no concibo que no me ames. Pero creo que tu amor es severo JESÚS: Mis palabras fueron severas para los oídos que necesitaban eso. Pero mi amor es el Amor -: ¿No me mirarás serio? JESÚS: ¡Eres un niño! -: Sí JESÚS: Sé valiente como un guerrero frente a tu mente cuando te hostiga, y sé un niño hacia Mí, para sentir mi amor de Padre -: ¿De veras no te enojas conmigo? JESÚS: ¿No te he dicho que te amo? -: ¿Y que sentías cuando yo hacía mal y me equivocaba a sabiendas? JESÚS: Observo a mi hijo, acompaño sus pasos, y dejo que caiga para que recuerde mi amor -: Siempre que me caí pensé en Ti, cuando me equivocaba, pensaba en Ti, cuando te negué, pensé en Ti. JESÚS: Porque siempre me amaste -: ¿Qué clase de amor es ese? JESÚS: El amor de un hijo por su padre -: Es un amor muy imperfecto JESÚS: Es el amor de un hijo -: Tu piedad y misericordia son infinitas. Eso es el verdadero amor JESÚS: Mi Amor es tuyo -: Gracias padre por tu amor eterno
Padre: pequeño como un grano de arena de tus playas, aunque menos sencillo, me tienes ante Ti. Que las aguas de tu océano de sabiduría humedezcan mi esencia, para fundirme en Ti. Como siempre te pido, ten el amor de convertir estos instantes en la transmisión de la Verdad, porque sin ella soy árido e inservible. Hazme escuchar lo que tienes para decirme. JESÚS: En el silencio encontrarás Mi Morada -: Padre, acalla mis voces para entrar en el silencio JESÚS: Que tus voces sean quietas -: Padre, te pido una enseñanza para estos días JESÚS: Mi enseñanza es sin tiempo -: ¿No has dado una enseñanza para cada tiempo? JESÚS: Mi Palabra es eterna -: ¿Puede un hombre de hace 2000 años entender lo mismo que un hombre de hoy? JESÚS: Sí, si me escucha con el corazón -: ¿El alma atraviesa el tiempo? JESÚS: Lo atraviesa, pero no transcurre en él. Es eterna -: ¿No hubo un tiempo en que mi alma no era, y luego fue? JESÚS: Tu alma tiene origen en Mí, el que siempre fue, es y será -: ¿Tú eres Dios? JESÚS: Yo soy tu Dios, el Uno con el Padre y el Uno con el Espíritu -: ¿Quién soy yo? ¿Soy un hombre? JESÚS: Tú eres mi hijo -: ¿Quién no es tu hijo? JESÚS: El mal no es mi hijo -: ¿Existe algo que tú no hayas creado? JESÚS: La creación es vasta, y de múltiples formas. -: ¿Tú creaste al mal? JESÚS: El mal es parte del universo -: ¿Cómo algo tan terrible puede ser parte de tu universo Padre? JESÚS: El mal está allí como parte del misterio de la creación -: ¿Los misterios me serán revelados? JESÚS: Sé sencillo, y conocerás en tu alma el misterio -: ¿Significa eso que mi mente no puede comprenderlos? JESÚS: Revelaré mis misterios a la parte infinita en ti -: ¿Como una parte puede ser infinita? JESÚS: Una porción de luz perfecta, emana su esencia al infinito -: ¿Mi alma es así? JESÚS: Todo lo que posee mi esencia es así -: Padre, ¿por qué la necesidad de discípulos? JESÚS: La Palabra debe ser llevada a todo sitio. Ellos fueron mensajeros -: ¿Hay hoy y aquí mensajeros directos de tu Palabra? JESÚS: Sí -: Padre, ¿algo imperfecto como yo, puede alcanzar tu perfección? JESÚS: Tú puedes fundirte en mí. -: ¿Aún con mi impureza? JESÚS: Tu impureza deja de ser cuando estás en Mí -: Padre, ¿es mucho el tiempo que debo esperar para alcanzarte? JESÚS: Siente tu eternidad, y no habrá tiempo -: Siempre hay una brecha entre Tú y yo JESÚS: Entrégate a mí -: Le temo a eso JESÚS: Esa es la brecha -: Pero existe JESÚS: Mientras tú la sostengas -: ¿Yo la sostengo? JESÚS: Tu temor la sostiene -: ¿A qué le temo realmente? JESÚS: Temes a ser uno en Mí -: ¿Por qué temo a eso? JESÚS: Temes dejar de ser tú -: ¿Que sería para mí ser yo? JESÚS: Tú crees ser todo lo que has conocido -: ¿No hay cosas buenas en lo que he conocido? JESÚS: Estar en Mí es trascender hasta lo bueno -: ¿Cómo quieres que no tema ante semejante estado? JESÚS: Quien deja todo por Mí, ese llega a Mí -: No creo poder dejarlo todo JESÚS: Todo, tarde o temprano, llega a Mí -: Entonces ¿a qué preocuparme? JESÚS: Esfuérzate en llegar, para llegar más alto -: ¿Qué es llegar más alto? JESÚS: Llegar más puro, a un sitio más puro -: ¿Tiene el océano sitios más puros? JESÚS: Hay sitios pequeños y sitios inconmensurables en el océano -: ¿El precio es dejarlo todo? JESÚS: Tu vida -: ¿Qué es dejarlo todo? JESÚS: No mirar hacia atrás y mirarme a Mí -: ¿Quieres que todo lo que soy vaya hacia Ti? JESÚS: Sí, todo lo que te ata -: Padre, perdona mi terrible ignorancia, pero no puedo dejar atrás a mi esposa JESÚS: Ella no está atrás -: Si voy hacia Ti, ¿qué sucederá con ella? JESÚS: Si te ama, te seguirá -: ¿No es injusto que yo no la espere hasta que desarrolle su amor? JESÚS: Espérala. Yo te espero. -: Ahora entiendo. Por un lado te pido verte. Por el otro te pido que me esperes. Parezco un hombre indeciso JESÚS: Eres un hombre, hijo -: Gracias por comprenderme mi amado Padre. Ten piedad de mí, nunca me abandones JESÚS: No lo haré.
Mi Señor: intento tras intento me dirijo a Ti buscando tan sólo una palabra de tu ser. Busco tu forma, la del Cristo, a quien sigo. Si te siento en mi mente, seré feliz, pues nada falso podrá sostenerse en ella si tan sólo la atraviesas un segundo con tu presencia divina. Aunque mi temor sea fuerte, que mi mundo caiga si eso hace que Tú estés en mí. Sea lo que Tú dictes y ni una sola palabra de mí. Hago silencio para escucharte. Amén JESÚS: Confía en Mí -: En Ti confío mas no en mi mente, que se entromete en nuestros diálogos y no me deja escucharte como quiero. Tus manos en la imagen que contemplo Padre ...qué quieren decirme? JESÚS: Yo Soy La Verdad hijo mío -: Sí Padre, así lo siento. Señor: amaría tocar tus cabellos, sentarme a tu lado, en silencio, rozar tus manos con mis dedos, escuchar tu voz. Padre, ¿cómo hacer posible eso? JESÚS: Ven a mí -: ¿No hago eso viviendo la vida que me has dado? JESÚS: Sígueme. Ama mi cruz -: Padre, muchas veces me he forzado en sentir tus dolores, revivir los flagelos a que te sometiste. Mi ego dijo: si fuera inexorable, también lo habrías hecho. Mi alma gritó: calla blasfemo, y póstrate ante quien en Verdad te ama en todo tiempo y sin dudas. Y me postré, sintiendo temor, amor, dolor, gratitud, paz. Y te sentí más Padre que nunca. Háblame sobre el amor a tu cruz. JESÚS: los hombres rehuyen a su cruz. -: ¿Cuál es mi cruz? JESÚS: El dolor de la humanidad -: ¿Cómo he de tomar esa cruz mi Padre? JESÚS: Siguiéndome en tu corazón, la has tomado. -: ¿Qué es el dolor de la humanidad? JESÚS: Su rechazo a mi amor -: ¿De qué sirve que yo sienta ese rechazo? JESÚS: El dolor purifica -: Lo que siento cuando un hermano te niega, ¿purifica? JESÚS: Tu alma se expone con este dolor -: ¿Y eso en qué beneficia? JESÚS: Un alma desnuda es un alma pura -: ¿Y eso ayuda? JESÚS: Dejar ver tu pureza llega al corazón -: ¿A qué corazón? JESÚS: Al de los que buscan el camino -: Padre, he querido conscientemente rechazar este dolor inaguantable. ¿Qué clase de pureza es esa? JESÚS: Aguantaste el dolor. Seguiste adelante y no renegaste de mí -: Pero dudé de ti en medio del dolor JESÚS: Tu mente se abalanzó con sus demonios, y tú te resististe, y te sostuviste en la cruz -: Pero aún así aquí estoy JESÚS: Más puro -: Entonces deberé amar más cruces JESÚS: En cada vida, muchas cruces ocupan el camino -: ¿Porqué a través del dolor es como me enseñas? JESÚS: Tu dolor hace brotar el amor -: Tú Padre bien sabes lo que haces y yo lo acepto. ¿Por qué luego de semejante sacrificio que has hecho, la humanidad se resiste a ti, que has dado Todo por amor a esta humanidad? JESÚS: El trabajo no ha terminado -: Pensé que cuando exhalaste tu espíritu y dijiste: "todo se ha cumplido", ya estaba todo hecho. JESÚS: Lo que el Hijo vino a hacer, eso hizo. -: Padre, lo que tú hiciste ha sido hecho. Y la humanidad lo olvida día a día. ¿Cuando terminará esto? JESÚS: Cuando la última oveja vuelva al rebaño -: Padre, ¡hay ovejas que se han convertido en lobos! JESÚS: Deja que apaciente mis rebaños -: ¿Y quiénes no quieran volver? JESÚS: El Pastor los irá a buscar -: Padre, ahora son lobos, y no dudarían en matarte JESÚS: Ya no pueden matarme -: ¿Para qué los irías a buscar? JESÚS: Es lo que el buen pastor hace -: Ay, Padre mío, me haces doler. Siento que esto llevará más que siglos JESÚS: ¿Qué es el tiempo? -:Padre, ¡qué complicada humanidad! JESÚS: Dejad a los niños crecer, y cuando se vuelvan a mí, entonces habré terminado -: Sea pues Padre Tu Voluntad y no la de estos ni la mía. Como Tú has dispuesto, sea hecho. JESÚS: Así se hará
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